36 puntos y dos huevos duros
2026-03-07 - 03:33
Salir de la presunta ruina blanca pasa, según las cuentas de Arbeloa , por pillar 36 puntos, los que quedan de esta Liga doméstica que a nadie importa (ni siquiera, dicho sea sin acritud, a los jugadores) y dos huevos duros, en lenguaje de Groucho, que son los dos partidos de la eliminatoria de octavos contra el City de Guardiola, el Divino «Calbo», y Rodri, el pivote convaleciente de la rodilla que alguien trata de colocarle al Madrid, en cuyo vestuario los treintañones parecen la cofradía del Santo Cruzado, con Rodrygo, que todavía es veinteañero, como nuevo cofrade. –Yo, cuando entro al Bernabéu, me santiguo –le ha dicho Iván Helguera a Casillas en un podcast. Y Casillas, que circula con las cortas, ha exclamado: «¡Qué sentimental!» Helguera se santigua al entrar al Bernabéu, de donde lo echaron, cuenta, con muy mal estilo («me quitaron el dorsal»), y da el nombre de Mijatovic, el tipo que se dedica a enseñarle a Vinicius los «valores del Madrid» que Vinicius nunca le ha pedido. Helguera recuerda lo mal que un año lo hicieron ellos en la Liga y lo bien que ese mismo año lo hicieron en la Champions, quizás porque Del Bosque tuvo la ocurrencia de jugar con tres centrales. En 2026, con Arbeloa, la primera parte ya la tenemos: el Madrid juega muy mal en la Liga. Pero para los tres centrales definitivamente no damos, pues sólo contamos con Rudiger, ya que Asencio es lo que es y Huijsen no es lo que era, por no mirar lo que quede de Militao cuando vuelva, que no será mucho, con un cruzado por rodilla. El propio Helguera, además, opina que Arbeloa no es el entrenador adecuado para este Real Madrid. ¿Adecuado? Gareth Bale, el futbolista más inteligente que haya pasado por el Bernabéu (razón por la cual no lo soportaba la prensa), también ha estado de podcast, dejándonos su modelo de «entrenador adecuado» para ese banquillo, Ancelotti, «el mejor con el que trabajé». –En el Real Madrid, si haces demasiado, los jugadores no quieren. Sólo necesitas ser un gran gestor de jugadores, no un táctico increíble. ¿Cuál fue el secreto de los dos entrenadores de mayor éxito en el Bernabéu, Ancelotti y Zidane? Zidane ganó tres Champions seguidas, y para Bale, «siendo sincero, no hizo gran cosa; hacíamos un poquito de táctica antes de enfrentarnos al Barcelona o al Bayern, quince minutos de táctica defensiva; aparte, algunos rondos de posesión y tiros a puerta; pero se ganó el respeto por lo que era como jugador, se unía a los entrenamientos... ¡Incluso me dejó fuera!». Por cierto, que lo único que en el campo y en el vestuario sacó a Zidane de sus casillas fueron las bromas del «sentimental» Helguera, cuyo confesor, Casillas, es otro sentimental, pues no olvidamos la noche del primer cruce con el City, septiembre del 12, con Mancini y Mourinho en los banquillos. Casillas concedió dos goles en sendas cantadas, cosa que el piperío le perdonó, más no su falta de reacción al gol de Cristiano en el descuento que suponía la remontada. El periodismo de investigación se puso a hacer indagaciones, y dio con un par de explicaciones que encajaban con el acreditado sentimentalismo del fenómeno de Móstoles: el portero (en aquella época los periodistas todavía decían «cancerbero») no reaccionó al gol wagneriano de Cristiano por encontrarse abatido por dos sucesos: uno, el fallecimiento de un niño polaco conocido suyo (noticia de la cual todavía no se había enterado, lo que reforzaba el carácter milagrero que el piperío atribuía a su ídolo), y el otro, el robo de una talla de la Virgen de Navalacruz, sentimentalmente su otro pueblo. El caso es que así arrancó la leyenda de las eliminatorias europeas del Real Madrid con el City, que entonces empezaba a españolizarse con Javi García, mediocentro percherón, y Silva, el colibrí de Arguineguín, más los Kompany (hoy haciendo trotar al Bayern), Tévez y aquel Yayá Touré que tarifó con Guardiola («El día que Guardiola alinee a cinco africanos le mando una tarta»). Muchachos, pasen de Liga, que no va a ningún sitio (¿cuántas Ligas tiene Bale?), y todas las fichas... ¡a la Champions! (cinco tiene Bale).