A la búsqueda urgente de perfiles híbridos para la nueva era del sector
2026-03-22 - 10:50
La digitalización, la sostenibilidad, la industrialización de procesos y la creciente necesidad de nuevas infraestructuras están impulsando un momento de gran oportunidad para el sector de la construcción y las infraestructuras. Un proceso que no siempre se percibe desde fuera porque, como explican desde el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, «a menudo, se desconoce el alto nivel tecnológico que ya integra el sector». Algo que también comparte Guillermo Muñiz, director comercial de Sto Ibérica, quien apunta que esta transformación está impulsada por dos grandes fuerzas. Por un lado, las exigencias de sostenibilidad que responden a normativas cada vez más estrictas y a las necesidades reales del país que queda respaldado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) al indicar que los hogares españoles consumen más del 20% de toda la energía del país. Un dato que convierte la mejora de la eficiencia energética en una prioridad estratégica dentro de cualquier plan de rehabilitación o construcción nueva. Por otro lado, la digitalización de los procesos -desde el diseño hasta la ejecución y el control de obra- que exige dominar tecnologías como la automatización, el análisis avanzado de datos o los registros digitales de construcción para mejorar la eficiencia y la coordinación. «Una combinación que está redefiniendo la forma en que se planifican y ejecutan los proyectos y genera una demanda creciente de competencias que, hasta hace poco, eran marginales en nuestro sector», explica Muñiz. De ahí que los perfiles más difíciles de cubrir sean, precisamente, los más híbridos, es decir, aquellos que combinan conocimientos técnicos con capacidades digitales y criterios de eficiencia energética. Entre ellos, destacan a coordinadores BIM (Building Information Modeling), técnicos en eficiencia energética, gestores de construcción modular, especialistas en automatización y robótica, analistas de control digital de obra o responsables de integración de transición verde y digital, todos ellos clave para garantizar la eficiencia, la trazabilidad y la coordinación en proyectos cada vez más complejos. Por eso, la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción (PTEC), y para impulsar estos nuevos roles ligados a la innovación, celebrará el próximo mes de junio en España el I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2), donde la captación y retención de talento tendrá un papel central como parte de esa transformación. En opinión de su director gerente, Carlos Martínez Bertrand, el problema ya no es únicamente la falta de mano de obra, sino la dificultad para incorporar perfiles capaces de garantizar la competitividad del sector. «La estructura empresarial predominante, basada en pymes, refuerza la necesidad de colaboración con universidades, centros tecnológicos y administraciones públicas, para facilitar la innovación, la transferencia de conocimiento y la formación de profesionales altamente cualificados». Sin embargo, el problema no se limita a la escasez. «Captar y retenera estos profesionales, sigue siendo el reto de las empresas, algo que también contribuye a crear entornos de trabajo más dinámicos y atractivos para los jóvenes» continúan explicando desde la PTEC. Existe además una brecha formativa donde muchos profesionales no cuentan con formación específica que obliga a las empresas a asumir un esfuerzo adicional en capacitación. A lo que se suma competir con ámbitos como la tecnología o la consultoría, que ofrecen trayectorias más visibles y, en muchos casos, mejores condiciones, por eso «muchos lo ven como un sector exigente, físico o poco innovador, cuando hoy la realidad es muy diferente». Ante este escenario, las empresas están optando por distintas vías. Algunas apuestan por reforzar la formación especializada, otras por atraer talento procedente de ámbitos tecnológicos y, en paralelo, se acelera la industrialización y digitalización para mejorar la eficiencia y reducir errores. Por ejemplo, Sto Ibérica apuesta por la formación técnica que consideran «clave para preparar al sector frente a los retos del futuro», explica Muñiz. Este año la compañía ha llevado a cabo 80 sesiones en España con más de 300 profesionales, centradas en la aplicación de soluciones constructivas y criterios de eficiencia energética. Y puede que, esta combinación de estas estrategias -formación, atracción de talento y digitalización- sea la vía para adaptarse a los nuevos retos del sector, coinciden los expertos. ¿Cómo puede entonces mejorar la imagen que proyecta el sector? Desde ETSI Caminos Canales y Puertos admiten que, aunque la construcción sigue proyectando una imagen técnica, sigue siendo poco conocido su avance en construcción industrializada, digitalización, robotización y automatización de procesos. Y esta brecha entre la percepción y la realidad es quizá, el principal reto que existe para conectar al sector con estos perfiles. «España cuenta con constructoras que lideran internacionalmente proyectos de infraestructuras inteligentes, eficiencia energética, movilidad sostenible o grandes obras de ingeniería», subrayan, y este liderazgo es un activo que debe comunicarse mejor. En este sentido, mejorar la imagen del sector pasa también por un cambio de enfoque. «Es clave visibilizar proyectos innovadores y casos de éxito, dar protagonismo a perfiles jóvenes que ya trabajan con estas tecnologías e impulsar campañas institucionales y colaboración con universidades», explican. Todo ello, sin perder de vista un elemento fundamental que es «mostrar el impacto real en la vida de las personas -agua, movilidad, energía, seguridad- es fundamental para conectar con las nuevas generaciones». La tecnología juega cada vez más un papel determinante en esta transformación y aunque los datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad sitúan a la construcción como el sector con menor implantación de IA en España -con apenas un 4,5% de empresas que utilizan estas herramientas- lejos de verlo como debilidad, lo interpretan como una oportunidad para el sector ya que «la convierte en una palanca clave de competitividad». Por todo esto, el sector apunta a un desafío estructural. Para PTEC, su impacto va más allá del ámbito empresarial ya afecta a la capacidad de dar respuesta a problemas como el acceso a la vivienda, la ejecución de infraestructuras o su mantenimiento. Algo que también recuerdan desde ETSI Caminos Canales y Puertos. «Tiene un impacto directo en la calidad de vida de la sociedad, la seguridad del agua que consumimos, las infraestructuras que utilizamos a diario, la movilidad, la energía, la protección frente a fenómenos climáticos... y todo ello depende de una ingeniería y una construcción fuertes, innovadoras y bien valoradas».