"Aún no se entiende por qué te tienes que quedar en casa porque tienes una regla fuerte"
2026-03-14 - 08:03
Según la Organización Mundial de la Salud, el 10% de las mujeres en edad reproductiva padecen endometriosis, lo que hace un total de 190 millones de personas en todo el mundo. A pesar de ello, se trata de una patología infradiagnosticada que puede llevar entre 7 y 10 años identificar debido a lo 'común' de su sintomatología, que en gran parte en concomitante con dolores fuertes al menstruar. "La endometriosis es una enfermedad difícil de diagnosticar, aunque hay algunos síntomas como sentir mucho dolor al mantener relaciones o al menstruar que hace saltar las alarmas, pero no son síntomas aislados de la endometriosis, sino que pueden ser muchas otras cosas", asegura al respecto Patricia Porcher, ginecóloga. Tal y como asegura la experta, "muchas veces la endometriosis pasa desapercibida porque los síntomas que tiene pueden aparecer con otras enfermedades. Normalmente el abordaje que se suele hacer es ir probando primero con analgésicos, luego con algún método anticonceptivo de cara a frenar lo que es el ciclo hormonal, principalmente porque al final la endometriosis es tejido de dentro del útero que sale fuera y que responde a hormonas. Entonces, si paralizas el ciclo, evitas que esto se esté activando constantemente y que por lo tanto la mujer tenga esos dolores o esas clínicas tan agudas". Sobre los síntomas, la experta asegura que los más frecuentes son el dolor al mantener relaciones y a la hora de hacer deposiciones. "Si es una chica en edad fértil, jovencita, que te cuenta que desde siempre ha tenido unas reglas tampoco muy abundantes pero sí muy dolorosas, que empieza a tener dolor con las relaciones, incluso también con las deposiciones... Eso nos hace saltar un poco las alarmas", asegura Porcher, quien confiesa que luego hay otros factores mucho más evidentes como tener un endometrioma, una 'bolita' de sangre que suele estar en el ovario y que es un signo muy evidente de que la paciente padece endometriosis. Endometriosis y salud mental: una carrera de fondo De la misma manera que la menstruación o los embarazos son diferentes en cada mujer, en el caso de la endometriosis ocurre algo similar, tanto en los síntomas como en la manera de sobrellevar esta enfermedad crónica. "Hay endometriosis que no son muy graves y la mujer pues puede tener una calidad de vida buena, incluso aceptable, pero también hay mujeres que cuando le viene la regla a tener que pedirse la baja", asegura la ginecóloga. "El dolor para bien o para mal es una cosa super subjetiva. A la gente le encanta criticar" Tal y como confiesa la experta, el primer efecto secundario de esta enfermedad son los dolores agudos al menstruar, aunque según en qué entornos todavía no se entiende hasta qué punto puede indisponernos. "En el mundo en el que estamos todavía no se llega a entender el por qué te tienes que quedar en casa porque tienes una regla fuerte. Porque al final el dolor para bien o para mal es una cosa super subjetiva. A la gente le encanta criticar. Pues a mí no me duele, no, a mí sí que me duelen, pues yo te entiendo, pues yo no te entiendo". Aunque el dolor es la primera parálisis de este padecimiento que, además de físicamente puede afectar a nivel emocional, la experta asegura que hay muchas consecuencias -o posibles consecuencias- detrás de la enfermedad. "Una endometriosis puede hacer que se tengan que quitar esos ovarios porque están bastante afectados porque hay un endometrioma, y eso también afecta a la fertilidad. La endometriosis crea un ambiente proinflamatorio a nivel de útero y puede hacer que se tengan más abortos o que cueste llegar al embarazo y eso tanto a la mujer como a la pareja acaba mermando", confiesa la experta sobre algunas de las repercusiones físicas y mentales que puede tener la endometriosis. Según explica Porcher, el tratamiento de la enfermedad pasa por el apoyo psicológico a la mujer que lo padece: "Muchas veces las mujeres se sienten responsables de la enfermedad y es difícil hacerlas entender que no es culpa suya, simplemente pues que dentro de todas las mujeres del mundo entero, pues te ha tocado. Es como al que le toca otro tipo de enfermedad. Eso es lo difícil de entender". Como profesional, la ginecóloga apela a la paciencia, ya que, tal y como asegura, "una paciente con una endometriosis de larga evolución es una paciente compleja en cuanto a la hora del manejo, porque les duele todo y al final el dolor se acaba centralizando y eso también les pesa bastante". Sobre la fertilidad y la endometriosis, Porcher asegura que "hay mujeres que con una endometriosis gestan bien, hay mujeres que a lo mejor les cuesta un poquito más porque la reserva ovárica les afecta. Entonces, como no hay una cura como tal, sí puede ocurrir que cueste quedarse embarazada. Cada caso se tiene que individualizar muchísimo", asegura la ginecóloga. Tratamientos: de las hormonas a la intervención quirúrgica Aunque se trata de una enfermedad crónica con la que las pacientes van a tener que aprender a vivir toda la vida, la ginecóloga asegura que sí hay tratamientos con los que se intenta rebajar el dolor y mejorar la calidad de vida de las mujeres que lo sufren. "Digamos que hay diferentes escalones de tratar la endometriosis, pero ahí una vez más, depende mucho de cómo afecte a la calidad de vida la endometriosis a la mujer", asegura Porcher, quien indica que habitualmente los tratamientos se suelen escalonar para ir de menos agresivo o invasivos a más, según cómo vaya respondiendo la paciente. Para evitar el dolor lo que se intenta es frenar el ciclo para que no haya estímulo hormonal y no crezca ese tejido endometrial fuera del útero. "Hay mujeres que a lo mejor les va bien con una píldora anticonceptiva y hay mujeres que a lo mejor deciden que se ponen un DIU", explica la experta. "Se bloquea lo que es la producción hormonal, que al final es como si estuvieses en menopausia, es ponerle un freno a la puerta. Al final un anticonceptivo lo que hace es frenar el ovario, cierras la puerta de tu cocina. En el momento en el que tú abres la puerta de tu cocina, corre el aire. Pues con esto igual", explica la experta sobre el efecto de los anticonceptivos. ""La solución sería quitar el útero y los ovarios, pero cómo le dices tú a una mujer con treinta y cuatro años que le vas a quitar el útero y los ovarios" En los casos más extremos se podría llegar a intervenir quirúrgicamente, aunque tal y como explica Patricia, sería la última opción: "La solución sería quitar el útero y los ovarios, pero cómo le dices tú a una mujer con treinta y cuatro años que le vas a quitar el útero y los ovarios...", se lamenta la ginecóloga sobre los opciones clínicas más extremas ante esta enfermedad. Aunque los tratamientos hormonales para frenar el ciclo y así el dolor que causa la endometriosis son los más comunes, la experta asegura que están en auge las investigaciones sobre cómo pueden ayudar los probióticos y los antioxidantes: "Los probióticos ayudan a desinflamar un poco la zona endometrial. En el caso de los antioxidantes el beneficio viene de la coenzima Q10". Lo que te vale a ti igual no me vale a mí La ginecóloga insiste en la importancia de entender que es una enfermedad crónica que nos va a acompañar el resto de la vida por lo que es fundamental mantener la paciencia. "Lo primero que les diría es que no desesperen, que es una carrera muy larga, pero que al final aprendes a vivir con ello, aprendes a conocerte a ti misma y aprendes a conocer tus límites. Que si sabes que tus límites están sobrepasando, por pedir ayuda nunca pasa nada y que alguien te diga que te quejas por dolor sin saber por qué es es una opinión que nunca debes escuchar. Sé que puede sentar mal, pero al final la gente nunca va a entender el dolor que uno sufre". Patricia hace hincapié en que las pacientes sean conscientes que el equipo médico sabe de su padecimiento y que están para ayudar. "Que no desesperen si ven que se tarda o que les estamos dando un diagnóstico un poco más largado en el tiempo, porque a veces es que a nosotros incluso nos resulta difícil dar un diagnóstico como tal". "Hay veces que la sensación que se tiene es como que te han dado el anticonceptivo y ya está. Y es como, no, a ver, yo te estoy poniendo esto porque considero que es lo mejor. No va a haber una cosa mejor o peor, es lo que a cada mujer le vaya a venir bien y eso es algo que sí que tiene que tener consciencia la mujer, que si a ti te va bien esto, te dejamos esto. Si a tu compañera no le ha ido bien, no dudes de que lo tuyo está mal puesto. Siempre te vamos a poner el tratamiento que mejor te vaya a venir en cada caso", sentencia Porcher.