TheSpaineTime

ABBA, retrato íntimo de una banda familiar

2026-01-26 - 15:14

Benny Andersson y Anni-Frid (Frida) Lyngstad eran estrellas en Suecia cuando se conocieron. Antes de ABBA, ambas parejas, unidas por una larga amistad musical entre Benny y Björn, ya eran inseparables. En 1972 se mudaron todos a Vallentuna, barrio familiar al norte de Estocolmo. Esta foto se tomó en el salón de su casa. La noche de su victoria en Eurovisión, en 1974, en Brighton, la prensa sueca entró hasta el dormitorio de ambas parejas. Los miembros del grupo recuerdan: «Hoy suena extraño que les permitiéramos tanto, pero teníamos una relación estrecha con los medios. Todos nos conocíamos y no había paparazis». Al día siguiente, al despertarse, ya eran estrellas de talla mundial. ABBA era, antes que un grupo, una marca sueca de conservas. Cuando la banda adoptó ese nombre, con las iniciales de sus cuatro miembros, pidieron permiso a la empresa, que accedió encantada. Cuando iban al supermercado, como en estas fotos de Agnetha y Björn en 1978, solían llevarse algunas latas de arenques o de atún con el nombre de su banda. El triunfo de Waterloo hace 40 años transformó Eurovisión. La canción melódica almibarada dejó paso al pop de fácil digestión y ABBA mostró al mundo que este ya no era un género solo anglosajón. La celebración se prolongó durante cuatro días en Brighton y otros dos en Londres, antes de regresar a su país como héroes. Era la primera victoria de Suecia en el certamen. Frida tenía 13 años cuando vio El rock de la cárcel, de Elvis : «Mi pasión por las voces soul viene de esa película». A los 18 se casó con un músico y con 22 ya tenía dos hijos, mientras desarrollaba su propia carrera. «Mi verdadero trabajo es ser esposa y madre», declaró entonces en televisión, pero nunca se sintió un ama de casa. Llegó el divorcio, Benny le produjo un disco en solitario... y el resto es historia. Frida, hija de un sargento alemán, nació en 1945 en Noruega, donde su familia sufrió el acoso de sus paisanos por colaboracionismo hasta que su abuela se la llevó a Suecia. «Me compró un piano a plazos y, con diez años, gané un concurso de talentos», recuerda. Agnetha, de clase obrera, nació en 1950. En su casa no había piano, pero en la de unos vecinos sí: «Con cinco años empecé a ir a su casa y a los quince tocaba fugas de Bach en la iglesia». Llevan 32 años sin crear juntos, pero, aunque ambas parejas se divorciaron, los cuatro siguen en contacto. Se reúnen en el estudio de Benny, en Estocolmo, para tratar asuntos de la banda. «Siempre hemos sido como una cooperativa», dice Frida. Eso sí, confirman, no habrá retorno. «ABBA pertenece a una época muy concreta», sentencia Björn. Las fotografías de este reportaje pertenecen al libro ABBA, 600 fotografías clásicas e inéditas que cuentan toda la historia de ABBA, editado por Blume (www.blume.net).

Share this post: