Abierto en domingo
2026-01-27 - 14:30
Salí a andar un domingo por la tarde sin rumbo fijo, huyendo del ordenador y el documento abierto que me acechaban expectantes, sin que yo pudiera escribir más que un título que cambiaba cada cinco minutos. Un paseo, un café, el aire fresco de las siete de la tarde, esa oscuridad amarilla de las grandes ciudades después de cambiar la hora en otoño, todo eso me esperaba ahí fuera, junto con la vaga tristeza melancólica de los domingos por la tarde en cualquier época del año y de la vida, sobre la que ya he escrito en anteriores ocasiones. Empecé a andar, no sin antes mirar con envidia a los que se esforzaban en el gimnasio vecino, único lugar abierto... Ver Más
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