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Adif entregó a la jueza raíles y soldaduras de Adamuz tras avisar la Guardia Civil de que se las había llevado por su cuenta

2026-02-24 - 18:53

Adif se vio obligada hace diez días a entregar al juzgado de Montoro (Córdoba) que instruye la causa por el accidente ferroviario de Adamuz fragmentos de la vía y hasta 18 soldaduras que cuatro días después del siniestro había trasladado, sin conocimiento de los investigadores técnicos y policiales, a su base de mantenimiento de Hornachuelos. El gestor de la infraestructura ferroviaria hizo la entrega después de que la Guardia Civil advirtiese a la jueza de que ese material se había retirado del lugar de los hechos sin su conocimiento. Entre todas estas acciones median 22 días y un rosario de informes, providencias y autos en torno a un material que Adif asegura que la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) desecharon como material "probatorio" durante los tres días siguientes al accidente durante los que pudieron recoger pruebas sobre el terreno. Si se las llevó a la base, aducen el gestor de infraestructuras y el Ministerio de Transportes del que depende, fue por "precaución" y para evitar el "deterioro" de unos componentes que, si bien no se situaban en el lugar preciso del accidente —estaban a una distancia de entre 127 y 370 metros de la zona en la que la Guardia Civil y la CIAF sí retiraron piezas— quizá en algún momento pudiera ser útil para la investigación. En el escrito que Adif envió al juzgado el 13 de febrero para hacer entrega del material, pedía que se incorporara a la investigación del accidente, aunque la rotura e incluso e inexistencia de una cadena de custodia pone en duda el valor jurídico de estos elementos. Se trata de "traviesas con pequeños golpes y desconchones", "varios trozos de material metálico de diferentes tamaños en distintos puntos kilométricos" en la vía sentido Sevilla, y "numerosas marcas en la cabeza del carril de la vía 1 sin aparentes signos de oxidación" que, cuatro días después del accidente ferroviario que el 18 de enero dejó 46 muertos y más de un centenar de heridos, Adif decidió llevarse del lugar del siniestro, después de ver cómo eran desechadas por la Guardia Civil y la CIAF. Entre el material también había cupones (trozos) de vía del lado con destino Madrid, adonde se dirigía el Iryo que descarriló, y trozos de aguja (desvíos) "sin identificar" , soldaduras distantes en cientos de metros del lugar donde habría roto la que eventualmente provocó el accidente y que los técnicos de Adif retiraron del lugar y se llevaron a su base porque eran "similares" a la que habría fallado, según la principal hipótesis de la CIAF. Las idas y venidas de estos tramos de vía y soldaduras sembraron este martes dudas sobre la actuación de Adif y acerca de por qué no informó a la jueza en ese momento y no lo hizo hasta el 13 de febrero, en respuesta a una providencia en la que se le instaba a proceder a "la restitución inmediata del material que obre en su poder" para evitar incurrir en "responsabilidad penal". Esta fue la reacción de la jueza instructora del caso, Cristina Pastor, a la denuncia que tres días antes había cursado mediante un escrito la Policía Judicial de la Guardia Civil en el que advertía de que Adif había retirado algunas piezas del lugar del siniestro, en concreto "cupones [trozos] de raíl, entre las que hay soldaduras", sin su conocimiento y días antes de que el juzgado de Montoro (Córdoba) que instruye la causa diera autorización para empezar a trabajar en la reparación de las vías". En un escrito "sobre posible irregularidad por parte personal de ADIF", según decía como asunto y datado el 7 de febrero, la Guardia Civil ponía en conocimiento de la jueza que "personal de ADIF realizó distintas operaciones tendentes a la extracción y traslado de material desde la zona del accidente hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos (Córdoba) y practicó distintas pruebas en el material, sin advertirlo ni solicitarlo". Todo había empezado doce días antes, en la noche del 22 al 23 de enero, cuando Adif decidió trasladar a su base cercana al lugar del accidente restos de vía y soldadura que, según asegura, había descartado tanto la Guardia Civil como la CIAF como material "probatorio". El que sí consideraron como tal se lo habían llevado en los cuatro días que mediaron desde el accidente. "Los elementos probatorios fueron retirados hasta el 22 de enero, el día 22 de enero ya no había ninguna presencia de la Guardia Civil", explicó este martes el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, en un intento más de apuntalar las explicaciones de Adif, que no ha negado en ningún momento haber retirado el material pero sí rechaza que se quiera atribuir un "elemento turbio" a su manera de proceder, dijo Santano. Por el contrario, subrayó que "la actuación de Adif permitió que haya más elementos probatorios por si en algún momento la Guardia Civil o quien quiera la jueza los necesita para la investigación". Adif y el Ministerio defienden que una vez que ya no quedaban investigadores policiales -Guardia Civil- ni técnicos -CIAF- sobre el terreno decidió llevarse del lugar del accidente todos los elementos que no habían sido retirados por ellos. De lo contrario, habrían quedado "a la interperie", disponibles para que se los hubiera llevado "cualquier persona" que hubiera accedido a una zona que para entonces ya no estaba bajo la custodia judicial que había impedido acercarse, por ejemplo, a la prensa, en los días después del siniestro. Adif, que ya había pedido a la jueza que le permitiera acceder a las vías para proceder a su restauración y que la circulación de línea Madrid-Sevilla pudiera restablecerse cuanto antes, defiende que si no se hubiera llevado el material este habría terminado en un "vertedero" o destrozado por las "excavadoras". O "achatarrado", según dijo Santano este martes, en unas explicaciones ante la prensa desde Barcelona con las que fue más allá que la atribución a la "fachobuloesfera" que por la mañana había proferido en redes sociales el ministro de Transportes, Óscar Puente. Adif asegura que, aunque en su base de mantenimiento, las piezas estuvieron "en todo momento" a disposición de la jueza. De acuerdo al relato de la Guardia Civil a la jueza en su comunicación del 7 de febrero, al responsable de la Base de mantenimiento AVE de ADIF en Hornachuelos había explicado a los agentes que había recibido "orden verbal del Jefe de Área de ADIF" para que se retiraran "cupones de raíl, entre las que hay soldaduras" y se trasladaran a esta base, algo que sucedió "entre la noche y madrugada" del 22 al 23 de enero. También que se habían realizado "ensayos sobre los citados rieles, ignorando este instructor, el alcance de las pruebas que afirmó el compareciente que fueron de dureza, aunque manifestó que no fueron destructivas". La Guardia Civil recavó este testimonio en la primera de las dos visitas que a principios de febrero realizó a la base donde Adif custodiaba estas piezas y donde había encargado a Ineco, la consultora de ingenería dependiente del Ministerio de Transportes, que hiciera un inventario con todo lo trasladado. Producto de ello es un informe de 23 páginas, con fotografías, mapas de localización en la vía de las soldaduras que se trasladaron y que también relata, y documenta con una fotografía, que "en la mañana del día 3 de febrero, la Guardia Civil se persona en la Base corroborando los cupones y precintándolos". Seis días después, el 9 de febrero, el informe de "trazabilidad" de Ineco deja constancia de que "la Guardia Civil se persona en la Base para presenciar la reubicación del acopio de los cupones bajo la escalera del almacén. Esta visita coincide con la instalación de alarma en el almacén". Dos días antes, sin embargo, el Instituto Armado se había dirigido a la jueza en el escrito en el que denunciaba que Adif había retirado material sin el conocimiento de los instructores. Como consecuencia, la jueza dictó una providencia el 10 de febrero en el que instaba a Adif a entregar todo el material que tuviera en su poder, bajo riesgo de "responsabilidad penal". Adif acató la orden tres días después, el 13 febrero. Hasta entonces, Adif no pareció considerar oportuno informar al juzgado de que tenía en su poder trozos de vía y soldaduras situadas a entre 127 y 370 metros de distancia de donte tuvo lugar el accidente de Adamuz. Se excusa en que el auto del 27 de enero, en el que la jueza daba luz verde para acceder al lugar y empezar los trabajos de reparación, incluía el visto bueno de la Guardia Civil, que ese mismo día informó al juzgado de que "todas las mediciones, actuaciones y recogida de evidencias por parte de la Guardia Civil han finalizado por lo que no hay reparo para el acceso, reparación y reconstrucción que sea necesaria”. Sin embargo, todo esto fue antes de que sus agentes hicieran la primera visita a la base de Adif y escucharan por boca de su responsable de la orden para llevar hasta allí material descartado por los investigadores cuatro días después del accidente. Este martes, el secretario de Estado reconocía que si en aquel momento lo hubiera puesto en conocimiento de la jueza, se habría disipado cualquier sospecha de actuación "turbia" por parte de Adif que Transportes ve detrás de las informaciones sobre las quejas que planteó la Guardia Civil. "Puede ser", admitió Santano.

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