Alejandro Lucía, fisiólogo: "Beber poca agua se traduce en menor concentración y peor estado de ánimo"
2026-03-20 - 05:40
Cada vez es más habitual ver cómo las personas en España llevan allí por donde van una botella de agua que les permita beber esos dos litros diarios que se recomiendan, incluso quienes son conscientes de que esa cantidad es solo una aproximación y cada caso es diferente. Muchos lo hacen porque saben lo importante que es mantenerse hidratados, sobre todo cuando las temperaturas son elevadas. No obstante, no todo el mundo es consciente de lo importante que resulta beber agua también cuando no se dan esas condiciones climáticas extremas. Beber agua no solo ayuda a que nuestro cuerpo funcione mejor, también es clave para nuestra mente. "Beber poca agua se traduce en menor concentración" A pesar de las muchas veces en las que los expertos nos recuerdan la importancia de la hidratación, no todo el mundo bebe la cantidad de agua que necesita. Esto lleva a sufrir ciertas consecuencias que no siempre asociamos con esa falta de agua y de las que advierte Alejandro Lucía, catedrático de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Europea. "Una hidratación insuficiente hace que actividades cotidianas como caminar, trabajar de pie o subir escaleras se perciban como más exigentes", revela el experto. "El cuerpo regula peor la temperatura y el esfuerzo se nota antes. Mantener una buena hidratación ayuda a sostener el rendimiento diario y favorece la recuperación, especialmente cuando hay sudoración". La deshidratación puede presentarse de muchas formas y no siempre de las mismas maneras, por eso conviene estar avisados, para poder reconocer los síntomas. "Es frecuente notar la orina más oscura y en menor cantidad, boca seca, dolor de cabeza leve, cansancio injustificado o una sensación de menor claridad mental. En algunas personas también aparece estreñimiento o peor tolerancia al calor. Son señales sutiles que a menudo no se relacionan directamente con la falta de agua u otros líquidos". No es necesario que se trate de una deshidratación extrema, los casos leves también "se asocian a peor atención, mayor fatiga, dolor de cabeza e irritabilidad. En el trabajo, esto puede traducirse en menor concentración y peor estado de ánimo, sobre todo en jornadas largas y exigentes", explica Lucía. Cómo aumentar la ingesta de líquidos Beber agua es muy importante para ayudar al cuerpo a funcionar bien, pero no es un líquido que siempre nos apetezca tomar. Por suerte, hay algunos consejos y trucos que podemos poner en práctica para lograr consumir todos los líquidos que necesitamos, una cantidad que varía en función de la edad, la actividad física, las condiciones externas... Un consejo que suelen dar los expertos es tomar un vaso de agua al levantarnos y otro al acostarnos, también tener siempre una botella de agua a mano. Si las temperaturas son muy elevadas, nos recuerdan que es mejor beber incluso antes de tener sed y, en caso de hacer ejercicio físico, es una idea beber antes, durante y después a pequeños sorbos. Nos recuerdan no abusar de las bebidas con cafeína, porque es una sustancia diurética, y también que es posible comer una parte del líquido que necesitamos: a través de caldos, pero también de alimentos que contienen agua, como frutas y verduras. Referencias Popkin, B. M., D’Anci, K. E., & Rosenberg, I. H. (2010). Water, hydration, and health. Nutrition Reviews, 68(8), 439-458. https://doi.org/10.1111/j.1753-4887.2010.00304.x Zhang, N., Du, S. M., Zhang, J. F., & S, G., MA. (2019). Effects of Dehydration and Rehydration on Cognitive Performance and Mood among Male College Students in Cangzhou, China: A Self-Controlled Trial. International Journal Of Environmental Research And Public Health, 16(11), 1891. https://doi.org/10.3390/ijerph16111891