Alexander Skarsgård, actor de 'Pillion': "Me molesta si no veo el sentido de una escena sexual"
2026-03-06 - 06:33
"No se ama a los sumisos, simplemente se les quiere" cantaban Golpes Bajos, y tal verso podría resumir muy bien la trama de Pillion, la primera película del británico Harry Lighton, que protagonizan Alexander Skarsgård y Harry Melling. El Dudley Dursley de la saga Harry Potter es Colin, un joven y apocado homosexual que vive con sus padres y trabaja poniendo multas de aparcamiento que, de repente, conoce al hombre de sus sueños: Ray (Alexander Skarsgård), un motero con cuerpo de vikingo que lo toma como sumiso. Se trata de un acuerdo consensuado en el que Colin se encarga de hacer la compra, limpiar la casa y duerme en el suelo a cambio de sexo del que disfruta enormemente. Así se irá introduciendo en el mundo de Ray, el de una banda de moteros gays encarnados por auténticos miembros del Gay Bikers Motorcycle Club, el más grande de Europa. Skarsgård, como una moto “Es una comedia romántica al estilo de Richard Curtis con un toque de BDSM”, bromeaba el actor Alexander Skarsgård en el show de Stephen Colbert cuando le preguntaron sobre su última película, que Internet ya ha categorizado como ‘dom-com’ (un juego de palabras con “dominación” y “comedia”, haciendo referencia a ‘rom-com’). Realmente, Pillion es un ‘chico conoce chico’, pero no apto para mentes cerradas. Colin (Harry Melling) es un cero a la izquierda que vive con sus padres, trabaja en un parking y, a veces, actúa en un bar de carretera. Cuando un día llega un motero atractivo llamado Ray (Skarsgård) que parece interesarse en él, no es de extrañar que acepte hacer todo lo que le pide, aunque sean órdenes humillantes como dormir en el suelo o transformar su aspecto físico (el propio Melling sacrificó sus rizos) a cambio de sexo kinky. Se convierte así en una palabra: “pillion”, término procedente del inglés que se refiere al asiento del pasajero en una moto y a su ocupante. En castellano lo denominamos como ‘paquete’ y la jerga queer va más allá.