Alquila su piso en Barcelona y pierde casi 10.000 euros por no incluir este detalle en el contrato
2026-03-24 - 15:50
Un propietario de Barcelona ha perdido la posibilidad de recuperar cerca de 10.000 euros tras una disputa judicial con sus antiguos inquilinos. El motivo no fue tanto lo ocurrido dentro del piso como un detalle previo al alquiler: el contrato no incluía ningún inventario del mobiliario. Según publica el HuffPost, la Audiencia Provincial de Barcelona ha confirmado la decisión tomada previamente por el Juzgado de Primera Instancia número 56 de la ciudad. El tribunal concluye que, al no existir un inventario ni una referencia expresa a los muebles en el contrato de arrendamiento, el propietario no puede reclamar su desaparición. Los hechos se remontan a 2018, cuando una pareja firmó un contrato de alquiler para una vivienda situada en Barcelona. El acuerdo se mantuvo vigente hasta 2020, momento en el que el propietario decidió dar por finalizado el arrendamiento y recuperar el inmueble. Al volver a entrar en el piso, el arrendador aseguró que faltaban varios muebles y que además había desperfectos provocados por un uso inadecuado de la vivienda. Por ello decidió acudir a los tribunales para reclamar una indemnización. En total solicitó 9.872 euros, de los cuales 372 euros correspondían a daños en el inmueble y 9.500 euros al valor del mobiliario que, según su versión, había desaparecido del piso durante el periodo de alquiler. Los inquilinos negaron la acusación y defendieron que la vivienda se había alquilado sin muebles. Durante el proceso judicial, los inquilinos llegaron incluso a alegar que se había optado a alquilar sin muebles por motivos sanitarios relacionados con la pandemia de Covid-19. Sin embargo, ese argumento no resultó determinante para el tribunal. Tal como explica HuffPost, el contrato se había firmado en 2018, antes de la crisis sanitaria, por lo que la cuestión central del caso no fue esa explicación sino la falta de pruebas documentales. La Audiencia Provincial concluyó que el propietario no había acreditado que los muebles formaran parte del arrendamiento. Al no existir inventario ni una mención expresa en el contrato, no podía demostrarse que el mobiliario estuviera incluido en la vivienda cuando comenzó el alquiler. La resolución confirma así un criterio habitual en este tipo de litigios: sin inventario detallado ni documentación que acredite el estado inicial de la vivienda, resulta muy difícil reclamar daños o la desaparición de bienes tras finalizar un contrato de arrendamiento. Se trata de un detalle administrativo que, en este caso, le terminó costando al propietario casi diez mil euros.