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Ana Molina, dermatóloga: «Michael Jackson es el ejemplo perfecto de cómo un diagnóstico médico puede quedar sepultado bajo la conspiración»

2026-03-20 - 07:20

Hace 40 años que Michael Jackson recibió el diagnóstico de vitíligo . El artista conocido como 'el rey del pop' convivió con esta enfermedad crónica desde 1986 hasta su muerte en 2009. En la época apenas hubo estudios acerca de sus causas y tratamientos. Hoy, los expertos dominan esta condición. La dermatóloga Ana Molina rescata este caso y lanza un doble mensaje. Por un lado, enseña a las nuevas generaciones cómo funciona esta enfermedad crónica y, por el otro, reflexiona sobre el peso de la ignorancia pasada sobre la imagen del cantante. «El caso de Michael Jackson es el ejemplo perfecto de cómo un diagnóstico médico puede quedar sepultado bajo décadas de teorías conspiranoicas», escribe al pie de un vídeo para sus redes sociales. Han pasado años desde el fallecimiento del artista y todavía circulan rumores de la veracidad de su enfermedad. Si bien es cierto que se operó de la nariz y de hoyuelos, nunca se demostró que se realizase intervenciones por el color de su piel. «Lo suyo no fue un cambio estético , sino una enfermedad», defiende la especialista. En su autopsia se confirmó que padecía vitíligo. El vitíligo es una enfermedad de la piel autoinmune, que se caracteriza por la despigmentación irregular y aleatoria de zonas del cuerpo, provocando manchas blancas. «Suele comenzar en las manos o la cara, alrededor de los ojos, la boca o incluso en los genitales», apunta Ana Molina. «Ojo con los mitos que no es contagioso , no es por falta de higiene ni por comer mal. Hoy sabemos que el sistema inmune se equivoca y ataca por error a las células que fabrican ese pigmento en la piel, los melanocitos». La textura de la piel no cambia ni la despigmentación provoca dolor. Sus consecuencias son fundamentalmente de carácter estético, algo que explica la doctora que influyó en el ánimo de Michael Jackson. «Obviamente no duele, pero sí puede doler muchísimo emocionalmente. Además, esas zonas sin pigmento se queman mucho más con el sol, así que la protección solar es clave». Desde su diagnóstico, Jackson evitó la exposición solar, para suavizar las manchas de su piel. Durante décadas los medios de comunicación especularon que el artista se sometió a trasplantes de piel debido a que odiaba su ascendencia afroestadounidense. Esto fue negado y su equipo demostró que sólo se aplicaba maquillaje para disimular las manchas de la cara y manos. Jackson estuvo atendido por un equipo médico que estudió la evolución de su caso -y en 1996 se casó con su enfermera, Debbie Rowe-. «Aunque existen tratamientos para intentar recuperar el tono, los resultados son caprichosos y no funcionan igual en todo el mundo. Por eso, lo más urgente no es siempre tratar la mancha, sino borrar el estigma que la acompaña», apunta la doctora. El vítíligo es una enfermedad crónica, que con el paso del tiempo se extenderá. Además, es hereditaria en el 40% de los casos. Los hijos pueden recibir la predisposición genética, no la propia enfermedad. El primer hijo de Michael Jackson, Prince Michael Jackson I, tiene esta condición. Otros famosos que han compartido su diagnóstico de vitíligo con el actor Jon Hamm, la modelo Winnie Harlow y el exprimer ministro de Francia Édouard Philippe.

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