Ana Salido, doctora: "El 65% de los actos médicos estéticos los realizan personas no cualificadas"
2026-02-19 - 17:43
"Nosotros como médicos tenemos la obligación de defender que las intervenciones sean realizadas por médicos, porque más de la mitad de ellas, concretamente el 65%, están llevadas a cabo por personas no cualificadas, y esto repercute a nivel de salud". La doctora Ana Salido, médico estético asociada a 'Valores de nuestros médicos', se muestra así de contundente en lo que a intrusismo y mala praxis se refiere. Ante semejante (y preocupante) dato, entrevistamos a la doctora, que pone sobre la mesa la realidad del intrusismo en medicina, oculto tras una alta demanda social (en especial en lo que a estética se refiere). La desinformación y la facilidad de acceso son otros dos problemas que desembocan en que pareciera que 'cualquiera puede hacerlo'. Los actos médico-estéticos más demandados Mientras que el proyecto 'Valores de nuestros médicos', del que la doctora Salido forma parte, lucha por acercar a la sociedad "la vocación y el compromiso de quienes ejercen la medicina, ofreciendo una visión realista sobre la profesión y contribuyendo a un proceso de curación más humano, de calidad", el intrusismo es un problema real. "Desde mi punto de vista, influyen varios factores, como la alta demanda social. La medicina estética ha dejado de ser algo exclusivo y cada vez más personas son usuarias, buscando una forma de cuidarse y sentirse bien", explica la doctora. Y añade: "La medicina estética ha vivido un crecimiento muy notable en los últimos años, con datos que evidencian que 1 de cada 2 españoles se ha realizado algún tipo de tratamiento estético". Entre los tratamientos más demandados encontramos "los neuromoduladores para tratar arrugas de expresión, ácido hialurónico para reponer o corregir volúmenes, y los inductores de colágeno para mejorar la flaccidez cutánea. Actualmente hay una tendencia por la medicina regenerativa con productos capaces de estimular y reparar tejidos, minimizando la huella estética". La proliferación de profesionales no cualificados, un problema en aumento Cuando la experta se refiere a profesionales no cualificados en el mundo de la medicina, y en especial de la estética, habla "de personas que no tienen formación médica reglada, ni formación específica en medicina estética, ambas condiciones necesarias para el ejercicio de esta rama de la medicina". Esta circunstancia puede incluir "a técnicos de estética, personal de peluquería o centros de belleza, enfermeros y odontólogos que aplican tratamientos médico-estéticos fuera del ámbito de su competencia, personas que realizan procedimientos en domicilios o centros sin acreditación. Se estima que más de la mitad de los tratamientos médico-estéticos en España son realizados por personal no cualificado, y aproximadamente un 20% en lugares no regulados (centros de estética, peluquerías o domicilios)". Por lo tanto, Salido considera que el intrusismo es un problema real que debe ser atajado. "Las causas principales son la desinformación, puesto que un porcentaje importante de la población desconoce que los procedimientos requieren criterios médicos estrictos; y la facilidad de acceso, con una elevada oferta de cursos cortos y redes sociales que da la sensación de que 'cualquiera puede hacerlo'. Todo esto crea un ambiente propicio para la aparición de profesionales sin la formación adecuada". ¿En qué debemos fijarnos al elegir un acto médico estético? Las consecuencias de una mala praxis pueden ir desde resultados estéticos indeseados hasta riesgos graves para la salud, como reacciones alérgicas, infecciones, empeoramiento de condiciones médicas previas, oclusión vascular con necrosis, etc. A estas posibles complicaciones "se suma el uso de productos de baja calidad, mal conservados, incluso de origen dudoso sin marcado CE, y sin trazabilidad". Por eso, antes de someternos a alguno de estos actos médicos estéticos, la doctora recomienda prestar atención a que "el procedimiento se realice en un centro médico acreditado que cuente con la autorización sanitaria correspondiente; que el profesional que aplique el tratamiento sea un médico cualificado, que realice un análisis diagnóstico, explique el plan de tratamiento, beneficios, riesgos y alternativas, cuidados posteriores, explicación y firma de consentimiento informado". Para hacerlo bien, "deberíamos comprobar que el centro tiene Licencia sanitaria U48 (suele estar en un sitio visible en la recepción de la clínica). Además, hay que asegurarse de que la persona que va a realizar el tratamiento es médico (se puede consultar el listado de colegiados en el Ilustre Colegio de Médicos). Solicitar la identificación del producto que nos van a administrar, no aceptar tratamientos a domicilio y evitar precios demasiado bajos" completan las medidas de seguridad deseables. "No deberíamos banalizar un procedimiento médico estético, sea cual sea" La doctora Salido aclara que considera "algo muy positivo el hecho de que que cada vez sean más las personas que tienen la posibilidad de cuidar su imagen y su bienestar, con tratamientos mínimamente invasivos y con resultados muy efectivos". Sin embargo, eso exige educación de la población. "En ningún caso deberíamos banalizar un procedimiento que en las manos inadecuadas puede tener resultados no satisfactorios, peligrosos para la salud, y por supuesto de la ética y responsabilidad del profesional que lo realiza. La persona que decide 'hacerse algo' debería ser sea capaz de decir 'no' cuando sea necesario", añade. El sector de la medicina estética tiene una proyección de crecimiento sostenido, sumándose cada vez más más hombres y pacientes jóvenes, "por lo que es nuestro desafío educar en una medicina estética responsable, segura y sostenible. La nuestra es una disciplina médica que mejora el bienestar, autoestima y calidad de vida cuando se ejerce con ética, formación y seguridad. Nuestro desafío no es solo responder a la demanda, sino garantizar que cada tratamiento se haga de forma segura, eficiente y humana". Lo que debes tener en cuenta, y lo que debes rehusar siempre A modo de resumen, la experta consultada aconseja buscar clínicas acreditadas y profesionales formados, "y hacerlo siempre por motivaciones propias, no por modas. Además, no hay que tener reparos a preguntar por los posibles riesgos y cuidados posteriores. Busca un profesional que escuche tus necesidades, las valore y haga una planificación de tratamiento personalizada respetando tu esencia y priorizando tu seguridad". En la otra cara de la moneda está lo que nunca deberías hacer, que es "aceptar tratamientos domiciliarios o lugares no habilitados sanitariamente; usar productos no autorizados o sin trazabilidad; creerte promociones agresivas que minimizan riesgos; actuar bajo presión para realizarte el tratamiento cuanto antes; o decir 'sí' a opciones sin un diagnóstico médico previo".