Andalucía suma este año a la vigilancia del virus del Nilo la del mosquito tigre para controlar otras enfermedades
2026-03-02 - 13:33
Tras cerrar la temporada pasada sin ningún fallecimiento, frente a los once del ejercicio anterior, y con solo cuatro casos detectados, Andalucía se prepara ya para la vigilancia y el control del virus del Nilo Occidental (VNO) en un año que, a priori, se prevé complicado como consecuencia de las intensas lluvias que se han registrado en la comunidad desde principios de este año. Es por ello que la Junta ha decidido reforzar el seguimiento habitual añadiendo el del mosquito tigre para intentar evitar la transmisión de otro tipo de enfermedades. Así lo ha explicado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, que ha detallado que la principal novedad en 2026 del Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores es el control del mosquito tigre (aedes albopictus), transmisor de otras tres enfermedades, concretamente el dengue, el chikungunya y el zika, que ya el año pasado se registraron en la comunidad, con 17, 14 y siete casos de sospecha no confirmados, respectivamente. Todo esos casos, ha matizado el consejero, fueron "importados" a través de personas que habían viajado a países del centro y sur de América, pero que, en cualquier caso, introdujeron el virus en Andalucía, por lo que "debemos estar en alerta para evitar que se propaguen" estos virus. Y es que, de hecho, en la comunidad "coexisten en determinadas zonas todos los elementos necesarios para que pueda aparecer un caso autóctono", como son la presencia del mosquito tigre, condiciones ambientales favorables y los casos importados, que "son los que introducen el virus". Así pues, esta vigilancia se sumará a la del VNO, que ya se ha activado con la puesta en marcha de las medidas contempladas en el mencionado plan, que desde 2025 tiene una periodicidad anual, para "proteger a la población". De esta forma, los agentes de Salud Pública ya están desplegados por toda la comunidad para ayudar a los responsables municipales a elaborar sus planes de control de plagas. Además, ya se ha publicado el nivel de riesgo para esta temporada de cada localidad, al tiempo que se está comunicando a los consistorios. Cabe recordar que el año pasado ya se simplificaron estos niveles para facilitar la comprensión por parte de la ciudadanía, reduciéndose a solo tres, al tiempo que se decidió incluir a los 785 pueblos de la comunidad. Así, según ha desglosado Sanz, hay actualmente 117 pueblos que inician la temporada con nivel alto, 302 con nivel medio y otros 366 con nivel bajo. Esto supone que 13 municipios más que el año pasado están en nivel alto, que corresponden a aquellos en los que se detectó circulación del virus en su territorio. En el caso de Sevilla, se trata de Burguillos, Castilblanco de los Arroyos y Benacazón, mientras que Cantillana es el único que el año pasado empezó en nivel alto y ha bajado al medio. Con esta clasificación, la Junta pretende "reforzar la anticipación y la capacidad de respuesta de ayuntamientos y diputaciones, facilitar el control de los vectores, identificar de forma precoz la llegada del virus, movilizar a los distintos agentes implicados en salud pública y mejorar la comunicación y el acompañamiento a la población en caso de situaciones de alerta", ha explicado el consejero, con el fin último de "reducir al mínimo el riesgo de infección para la población andaluza, proteger a los andaluces". Calendario de trampas Otra de las novedades del plan para esta temporada es el "seguimiento estrecho" de los municipios colindantes con un área en alerta, toda vez que se ha detectado que los mosquitos "pueden compartir un hábitat de unos 10 kilómetros". Si bien, ha puntualizado Sanz, no se ha detectado circulación de virus en ninguna de las 40 trampas que se han mantenido durante el invierno (desde noviembre hasta el 28 de febrero) en las ocho provincias. Ahora, durante marzo y abril, el seguimiento continuará con 38 trampas centinela ubicadas en los municipios que el año pasado estuvieron en situación de alerta, con un control que será quincenal. Y a partir del 1 de mayo, ese control será semanal y con el 100% de las trampas de la consejería distribuidas, es decir, 120. A ello se sumarán este año otras tres trampas móviles en cada provincia, que irán cambiando de ubicación para obtener más información sobre la circulación del virus. Sanz ha insistido en la "colaboración y coordinación” de todas las diputaciones y los ayuntamientos de Andalucía, "cada uno desde sus competencias", para poder "actuar con anticipación y responder con prontitud a cualquier alerta", como se hizo el año pasado. Entonces, 31 municipios estuvieron en situación de área en alerta; se diagnosticaron cuatro casos en humanos de fiebre del Nilo occidental; se detectó circulación del virus de mosquitos adultos en más de 60 trampas y se registraron siete casos positivos en équidos y tres en aves. Pero "afortunadamente" no hubo que lamentar ningún fallecimiento. Jornadas de Vectores del Suroeste Finalmente, el consejero ha anunciado que Sevilla acogerá las Jornadas de Vectores del Suroeste, organizadas por la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía, como comunidad anfitriona, junto al Ministerio de Sanidad, entre el 10 y 12 marzo. Más de 150 profesionales de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura, Canarias y Ceuta, además de Andalucía, participarán en este encuentro en el que la comunidad andaluza presentará su programa de seguimiento y control de vectores, que "servirá como modelo al resto de las comunidades autónomas". Antonio Sanz ha incidido en que "la mejor forma de protegernos de la fiebre del Nilo occidental es evitando la picadura del mosquito portador del virus. Y para lograrlo, además de las medidas que adoptamos las administraciones, los ciudadanos debemos tomar también medidas de autoprotección". Entre ellas, el uso de repelente, ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo, usar mosquiteras y evitar cualquier forma de agua estancada.