Andrea Duro: «Mi boda va a ser muy íntima pero solo mi familia somos casi 70»
2026-03-03 - 00:33
En la presentación del Festival de Cine de Málaga hemos hablado con Andrea Duro en uno de esos momentos que marcan etapa. La actriz llega sonriente, cercana y con esa mezcla de ilusión y nervios que, según reconoce, todavía la acompaña pese a los años de experiencia. «Es el primer evento del año y me pongo nerviosa», confiesa mientras bromea con lo frías que tiene las manos. No es solo una frase simpática: forma parte de su manera de vivir la profesión . Como ella misma explica, cuando está inmersa en un rodaje entra en una especie de concentración total: «Cuando estoy rodando solo quiero rodar». Su presencia en Málaga tiene este año un significado especial. No acude únicamente como invitada habitual ni como actriz que vuelve a un certamen conocido, sino que se estrena como jurado de cortometrajes, algo que le hace particular ilusión. Al recordar sus primeras visitas, reflexiona sobre el paso del tiempo con naturalidad: «Era una niña y ahora ya soy una mujer, gracias a Dios. Pero volver cada año me hace súper feliz». Esa frase resume bien su relación con el festival, un lugar que funciona casi como termómetro emocional de su trayectoria. Duro pertenece a esa generación de intérpretes que crecieron delante de la cámara y que han tenido que aprender a evolucionar sin quedar atrapadas en un único personaje. Cuando surge el tema de aquel papel de Yoli, de 'Física o Química' que la hizo tan popular, no esquiva la conversación. Al contrario, los reivindica con perspectiva: «Ese personaje me abrió puertas y permitió que la gente supiera quién soy». Pero también deja claro que su camino ha seguido avanzando: «Marcó, pero se quedó atrás hace tiempo» . Ese avance incluye proyectos fuera de España. Actualmente ya ha visto la luz uno de sus trabajos internacionales: «Sí, ya salió. Es una película finlandesa y se ha rodado allí». Lo cuenta con naturalidad, como quien entiende su carrera como algo en movimiento constante. De hecho, cuando se le pregunta si imagina su futuro a largo plazo, responde con una filosofía muy clara: «No me imagino lo que haré dentro de diez años. Vivo al día, voy aceptando lo que viene y disfrutándolo. Con 16 o 17 años no me lo imaginaba». Esa manera de pensar explica también su predisposición a lanzarse a nuevas aventuras profesionales. «Si me gusta y la gente me transmite buena vibra, sí», asegura cuando se plantea si le cuesta decir que sí a proyectos. La gran noticia del encuentro llega cuando revela, visiblemente emocionada, un paso que hasta ahora no había contado públicamente: su debut como directora. «Este año voy a rodar mi primer cortometraje como directora. Me hace muchísima ilusión». No se trata de una idea vaga, sino de un proyecto ya en marcha. Ella misma explica cómo nació: «Surgió de repente. Me vino una historia a la cabeza y pensé: 'Esto estaría guay'». A partir de ahí empezó a tomar forma: «Me puse a desarrollarla, contacté con Eva Mir, que es mi guionista y una dramaturga maravillosa, y ya tenemos productora. Estamos intentando arrancar el rodaje este año». Mientras habla de este proyecto, la emoción es evidente y hasta bromea con su sensibilidad: «Me llora este ojo a veces en eventos», bromea. El buen momento no es solo profesional. También atraviesa una etapa feliz en lo personal y lo comparte con la misma naturalidad. «Sí, este año me caso» , confirma. La boda está prevista para octubre y los preparativos ya están en marcha. «Ahí vamos con mi wedding planner», comenta. Eso sí, tiene claro el tipo de celebración que quiere: «Va a ser muy íntima, con la gente más cercana: amigos y familia. Queremos hacer un fiestón y disfrutarlo mucho, pero íntimo». Su idea de intimidad, sin embargo, tiene matices familiares: «Solo mi familia ya son casi 70, así que será familiar y cercana», añade entre risas. Las invitaciones ya han empezado a circular entre su círculo más próximo. «Sí, en un grupo reducido de WhatsApp», cuenta. En cuanto a los compañeros que estarán presentes, prefiere priorizar los vínculos actuales sobre la nostalgia: «Vendrán los más cercanos. Conservo mucho cariño a muchos, aunque no estén hoy en mi vida» . Esa combinación de memoria afectiva y mirada hacia adelante aparece también cuando se menciona a Úrsula Corberó, la que fue su compañera que acaba de ser madre. Su reacción es tan sincera como divertida: «Aún no, soy malísima y debería escribirle cuando salga de aquí. Seguro que ahora tendrá el teléfono lleno y estará disfrutando de su bebé». Durante toda la conversación queda clara una idea: Andrea Duro no está obsesionada con planificar cada paso , sino con disfrutar el camino. Ella misma lo resume en una frase que funciona casi como declaración de intenciones vital: «Vivo al día, voy aceptando lo que viene y disfrutándolo». Quizá por eso transmite la sensación de estar en una etapa fértil, abierta a cambios y a retos nuevos. Su paso por Málaga este año no está ligado a un estreno propio. No presenta proyecto, y lo dice sin rodeos: «No presento nada, vengo a estar y a disfrutarlo. Estaré toda la semana». Y precisamente ahí está la clave: no necesita una premiere para que su presencia tenga peso. Entre su debut como directora, su salto internacional y su próxima boda, Andrea Duro vive un momento de plenitud en el que pasado, presente y futuro parecen encajar con naturalidad.