Ariadna Jordà, nutricionista, desmonta los mitos más comunes sobre la nutrición vegetal: «Es agotador tener que dar explicaciones constantemente»
2026-02-17 - 10:25
En un contexto donde la esperanza de vida y el bienestar dependen en grande parte de lo que nos metemos en la boca, la dietista-nutricionista Ariadna Jordà , especialista en alimentación vegetal y rendimiento deportivo presenta su nuevo libro 'La alimentación que nos salvará' (Ed. Espasa), una obra que combina ciencia, pedagogía y empatía para desmontar mitos sobre las dietas basadas en plantas. La experta defiende en una entrevista con ABC que este modelo no es solo viable en todas las etapas de la vida, sino que representa una estrategia eficaz para mejorar la salud, reducir el impacto medioambiental y promover un cambio de conciencia colectiva . La obra analiza estudios poblacionales, ensayos clínicos y revisiones sistemáticas, mostrando cómo una alimentación vegetal bien planificada reduce el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer, demencia y exceso de grasa corporal. «Siempre he sido empática y consciente del mundo; comer animales era algo aprendido desde niña, no una elección propia», indica la experta durante la entrevista, en relación sobre su decisión de dejar de comer animales en 2017 tras ver el documental Cowspiracy, una proyección que resalta el impacto ambiental del consumo de carne, como emisiones de gases y uso excesivo de agua. Este cambio de chip la impulsó a adoptar una dieta vegetal, que hoy promueve como herramienta poderosa para la salud individual y colectiva. Para quienes desean incorporar más plantas, la experta recomienda tres pasos iniciales: sustituir proteínas animales por legumbres, tofu o soja texturizada; cambiar la leche del café por opciones vegetales como avena, soja o almendra; y probar restaurantes veganos para descubrir sabores sorprendentes. «La creencia de que la comida vegetal no es sabrosa se derrumba con un plato bien elaborado» , afirma la experta, que desmientes distintos bulos recurrentes en sus consultas y redes sociales. Uno de ellos es que las proteínas vegetales son inferiores por faltar aminoácidos esenciales o tener peor absorción. Jordà lo desmiente: todos los vegetales contienen los aminoácidos necesarios, aunque en proporciones variables; en dietas variadas, no hay problema, y su perfil proteico es más beneficioso para la salud que el animal. Solo en contextos de escasez alimentaria, como dietas monótonas de arroz, requeriría atención, similar a la vitamina C en carnívoros exclusivos. Jordà aborda falacias comunes en su libro. 'Si no como animales, se extinguirán': «los animales actuales son productos de selección artificial intensiva para maximizar leche, carne o huevos, lejos de sus ancestros». 'La carne de ahora no es como la de antes': «aunque su composición ha empeorado por crianza intensiva, sigue cargada de grasas saturadas, colesterol y hierro hemo, riesgosos para corazón y cáncer», indica. 'Somos omnívoros por naturaleza': «es una falacia naturalista; digerir carne no la hace ética o saludable, y nuestra caza es muy distinta a la del depredador salvaje». Finalmente, 'la agricultura mata animales': «daña menos fauna que la ganadería, que exige más terreno y cultivos», sostiene. Familia y amigos son clave para la adherencia a largo plazo, indica la nutricionista. Estudios citados por Jordà revelan el 'do-gooder derogation': rechazo a quienes actúan por valores éticos, como veganos vistos como moralistas. Tener referentes libera de explicaciones constantes y fomenta que otros se sumen. «Es agotador defender tu plato; el apoyo cercano multiplica el éxito», concluye la experta.