Ariadna Jordá, nutricionista: «Sustituir un 3% de las calorías de proteína animal por vegetal puede reducir hasta un 10% la mortalidad»
2026-02-16 - 10:15
Cada día más gente es consciente de la importancia que tiene para su salud lo que se lleva a la boca. Y es que la alimentación se antoja fundamental para un envejecimiento metabólicamente más saludable. Un estudio reciente publicado en Nature Medicine sostiene que las poblaciones con mayor longevidad comparten un patrón dietético predominantemente vegetal, rico en fibra, grasas insaturadas y antioxidantes naturales, y con un consumo limitado de alimentos que aceleran los procesos inflamatorios y metabólicos. En términos prácticos, eso significa dar protagonismo a frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva. Así, en un contexto donde la esperanza de vida y el bienestar dependen en gran medida de aquello que comemos, la dietista-nutricionista Ariadna Jordà , especialista en alimentación vegetal y rendimiento deportivo presenta su nuevo libro 'La alimentación que nos salvará' (Ed. Espasa), una obra que combina ciencia, pedagogía y empatía para desmontar mitos sobre las dietas basadas en plantas. La experta defiende en una entrevista con ABC que este modelo alimentario no solo es viable en todas las etapas de la vida, sino que representa una estrategia eficaz para mejorar la salud, reducir el impacto ambiental y promover un cambio de conciencia colectiva . Desde que en 2017 decidió dejar de comer animales, la divulgadora ha dedicado su carrera a investigar y divulgar los beneficios de una alimentación vegetal completa y equilibrada. En la entrevista, la experta explica que «solo con reemplazar un 3% de las calorías provenientes de proteína animal por proteína vegetal podemos reducir hasta un 10% la mortalidad». Este efecto, añade, se debe a que las dietas basadas en plantas aportan más fitonutrientes antioxidantes y antiinflamatorios, mayor cantidad de fibra y menos componentes potencialmente perjudiciales como la grasa saturada o el colesterol. «El único nutriente que requiere suplementación es la vitamina B12, que en realidad es de origen bacteriano; incluso los animales de granja suelen recibirla en sus piensos», aclara. «No se trata de hacerlo perfecto desde el primer día, sino de entender por qué lo hacemos y construir una base sólida de educación nutricional». El libro acompaña al lector con herramientas prácticas para planificar menús equilibrados y accesibles, demostrando que comer vegetal no es sinónimo de encarecer la cesta de la compra. «Una alimentación vegetal no tiene por qué ser más cara si se basa en productos frescos y mínimamente procesados: legumbres, cereales integrales, frutas, verduras, frutos secos o tofu. Por eso creé en mis redes la serie 'Recetillas baratillas', con comidas completas por menos de dos euros la ración», destaca durante la entrevista. Además de los beneficios para la salud, Jordà subraya el enorme potencial medioambiental de cambiar el modelo alimentario. «Me impresionó descubrir la ineficiencia del sistema actual: el 36% de los cultivos mundiales se destina a alimentar animales, pero se pierde la mayor parte de la energía. Por cada 100 calorías de grano, solo obtenemos 3 calorías si terminan convertidas en carne de vacuno», explica. El libro recoge datos que invitan a replantear el futuro de la alimentación: la ganadería ocupa el 83% de las tierras agrícolas del planeta, pero apenas aporta el 18% de las calorías que consumimos. «Si destináramos esos cultivos a nuestra propia alimentación, podríamos reducir drásticamente el uso de suelo, las emisiones contaminantes y el consumo de agua», concluye la experta.