TheSpaineTime

Arranca el juicio contra un profesor acusado de pedir favores sexuales a menores en Irún: tenía un perfil falso

2026-03-24 - 18:00

La Sección Primera de la Audiencia de Guipúzcoa ha celebrado este martes la primera sesión del juicio contra un profesor acusado de pedir favores de tipo sexual a tres menores, dos de ellas alumnas suyas en un centro de Irún, a cambio de dinero o regalos. El hombre tenía un perfil "falso" en la red social Instagram para contactar con ellas y enviarles mensajes "sexuales", según han explicado un ertzaintza instructor de la investigación y otra docente. En el juicio han declarado como testigos este agente, un inspector del Departamento vasco de Educación y dos profesoras del centro al que pertenecían las menores, así como su directora en el curso 2023-24 cuando tuvieron lugar presuntamente los hechos denunciados y una de las presuntas víctimas, a puerta cerrada. El ertzaintza que realizó el atestado en las diligencias previas ha explicado que varias menores contactaron con algunos de sus profesores porque estaban "molestas" con el procesado, que tenía "un perfil falso" en Instagram a través del cual contactaba con ellas manteniendo conversaciones "con parte de risas y parte sexual". Por ejemplo, les preguntaba "si habían visto la película 50 sombras de Grey" o les hacía comentarios sobre su físico, como que "el culo de uno de ellas era muy bonito". Según el agente, al cotejar las conversaciones en la red social entre el profesor y las menores, a las que tuvieron acceso tras incautarle el móvil al procesado, con los pantallazos que tenían las denunciantes, comprobaron que "algunas partes se habían borrado". También ha señalado que el procesado envió un correo electrónico desde su cuenta del colegio a 15 alumnos avisando de que esas conversaciones eran "privadas" y, por tanto, "no las podían difundir" y que, si lo hacían, podía tener "consecuencias legales" para ellas. Según el agente, algunas de las menores "se lo tomaban a broma" y otras le decían que su lenguaje "no era adecuado para una relación profesor-alumna". Asimismo, ha indicado que el acusado también publicó una carta extensa, "de unas tres páginas", en la que decía que "había alumnas organizándole una encerrona". El inspector de Educación que ha declarado como testigo ha explicado que en el curso 2023-24, cuando presuntamente ocurrieron los hechos denunciados, el acusado daba clase en un centro de Irún a tercero y cuarto de la ESO y en un programa específico de diversificación curricular para alumnos "con dificultades", es decir, "especialmente vulnerables". Además, en 2018 se le había abierto un expediente disciplinario por "conducta inadecuada y mala praxis" en otro centro. Por su parte, una de las profesoras ha explicado que el 15 de diciembre de 2023 dos alumnos menores, un chico y una chica, le contaron que el procesado tenía "una cuenta falsa, con otro nombre" en Instagram desde la cual "intercambiaba mensajes sexuales" con menores, a las que les ofrecía "pagar diez euros por besos" o "comprarles cosas", así como les sugería "acompañarle al coche". Tras tener conocimiento de estos hechos, fue a donde la directora para contárselo y ella le sugirió que le derivara a las menores para que le compartieran, si querían, esas conversaciones, a lo cual accedieron. Ha señalado que el procesado también mandaba mensajes de audio a sus alumnas, que le trasladaron que les hablaba "de cosas raras" en ellos. Proponía a las alumnas ser su 'sugar daddy' Otra docente del mismo centro también ha explicado que ese diciembre, antes de las vacaciones de Navidad, tres alumnos se le acercaron y uno de ellos le pidió "ayuda para una amiga que estaba en una situación peculiar" y le mostró "capturas de pantalla de Instagram" de un perfil con nombre desconocido, que posteriormente por los mensajes dedujo que pertenecía al encausado. En los mensajes le proponía a la menor "ser su sugar daddy", a lo que su alumna contestaba, poniendo el nombre del acusado, que eso "era un poco raro", porque era "su profesor". También ha relatado que tras las vacaciones de Navidad se acercó a esta menor para ver "cómo estaba emocionalmente" y ella le trasladó que "tenía miedo" de que el acusado "fuera a su casa, porque sabía dónde vivía". Asimismo, ha trasladado que "a posteriori" supo que este profesor "había tenido problemas por conductas similares a las que tuvo en Irún en otros centros". Por su parte, la directora ha explicado que dos docentes le informaron de que algunas alumnas estaban "recibiendo mensajes por Instagram supuestamente de este profesor" que, además, había mandado un correo electrónico desde su cuenta del centro pidiendo a sus alumnos que "no difundieran información" al respecto, porque "había consultado con un abogado y ello podía tener repercusiones legales para los alumnos". Esta testigo también ha señalado que en esas conversaciones online el procesado preguntaba a las menores "si era su sugar daddy" y les proponía "quedare en navidades". Según ha señalado, trasladó a la Ertzaintza el contenido de los mensajes, ya que así corresponde en "un caso que se da en el entorno de internet". Por su parte, el orientador del centro ha indicado que el acusado era "muy cercano" a los alumnos y también que alguna menor le trasladó que le había hecho comentarios sobre su físico. El fiscal ve un "entorno claramente sexualizado" Antes de esta primera sesión, en declaraciones a los medios, el fiscal, Jorge Bermúdez, ha explicado que el acusado alega que "por su carácter de tío moderno y enrollado, atraía más a las alumnas y que él no tiene la culpa de tener tanto poder". Pero para la Fiscalía "existe un límite entre lo que es no ser rígido y un comportamiento que trata de llevar a las menores a un entorno claramente sexualizado". Según ha apuntado, el Ministerio público califica "por cuatro tipos de delitos" este caso, uno de ellos "de forma alternativa", pero la defensa no ha llegado a ningún tipo de conformidad. Uno de esos delitos, de los que se acusa a este profesor, es el de inducción a la prostitución, por el que se solicita una pena de cinco años por cada víctima. El fiscal ha explicado que si la Audiencia "considera que no está acreditado el tratar de llevar a esas menores a un entorno de prostitución", la calificación alternativa, es la del delito de "llevar a las menores a unas conversaciones que son claramente inadecuadas en un entorno de profesor-alumno", para lo cual ha reconocido que la pena "es mucho menor". Se suman a la petición fiscal los delitos de acoso a menores en Internet, por los que se piden dos años y medio, y otro de amenazas y coacciones, por el que se pide "algo más de un año". En todo caso, ha subrayado que su interés "no es meter a una persona en la cárcel porque sí, sino simplemente porque el ordenamiento jurídico está para ser respetado, para proteger a los menores y a las víctimas en su integridad sexual" y, por ello, "la acusación es tan contundente" con petición de penas de prisión que superan los 20 años. Exalumnas se concentran en la Audiencia Varias exalumnas del profesor se han concentrado este martes a las puertas de la Audiencia de Guipúzcoa, coincidiendo con la primera sesión del juicio, para denunciar que cuando tenían 11 y 12 años les ponía "pornografía en clase" y les hacía comentarios "lascivos". Las jóvenes, que fueron alumnas del acusado en un centro de Oiartzun, se han concentrado junto a integrantes de la Asamblea Feminista de Oiartzun con una pancarta en la que se podía leer en euskara 'Os creemos, estamos con vosotras. Los agresores al fuego'. En declaraciones a los medios, una de ellas ha explicado que cuando, con 11 o 12 años eran alumnas del procesado, les hacía "comentarios lascivos", del tipo "tú de mayor vas a ser un bollito" o preguntándoles "qué talla de sujetador usaba". Además, ha destacado que, aunque fuera como dice él, que está "totalmente alejado de la realidad" y las menores se le acercaran, "él se tendría que apartar". En todo caso, ha asegurado que era el profesor el que "se acercaba" a las niñas y les hacía "comentarios fuera de lugar" y les ofrecía "acompañarlas a casa". "También veíamos porno en clase, porque nos ponía vídeos porno, o nos hacía comentarios del estilo vamos a jugar al 'teto', bajad debajo de la mesa", cosas "totalmente fuera de lugar", más teniendo en cuenta que tenían "entre 11 y 12 años", ha denunciado. "Hablo desde mi experiencia y hemos escuchado todo este tipo de comentarios y digamos que es un impresentable y un sinvergüenza", ha finalizado.

Share this post: