Así es el proceso para solicitar la eutanasia: médicos independientes, juristas y confirmar tres veces la voluntad de morir
2026-03-26 - 05:20
El proceso para solicitar una eutanasia es complejo y solo lo puede iniciar el paciente. Pese a ello, no es una decisión exclusivamente individual, ya que exige superar varios trámites y tener la aprobación de la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC) de la Generalitat. El solicitante, además, tiene que ratificar "mínimo tres veces" su deseo de morir. Unos pasos que hacen que la prestación de ayuda para morir, una decisión "dura" e "irreversible", sea "garantista". Así lo explica a 20minutos la presidenta del Comité de Ética Asistencial del Hospital Vall d’Hebron, Rosa Burgos, que detalla que es un proceso que está completamente "protocolarizado" y que solo se da si el paciente cumple los dos supuestos que recoge la ley que aprobó el Gobierno en marzo de 2021: que tenga una enfermedad grave o incurable o que el paciente tenga un padecimiento físico o psíquico que la persona considere intolerable. Este último reconoce que es un supuesto en el que puede haber diversas interpretaciones. No obstante, asegura que en los casos que ha tratado el hospital barcelonés "todos [los pacientes] tenían situaciones de vida durísimas" que los servicios médicos no podían aliviar. Por ello, no había duda de que la persona estaba sufriendo. El proceso de la solicitud En el caso de que los pacientes cumplan alguna de estas dos opciones, el primer paso que se hace es formalizar la solicitud ante un médico, que puede ser el de cabecera o el especialista, "el que el paciente prefiera". Será este profesional, el que hará una primera valoración para analizar si la persona que solicita la ayuda para morir cumple los requisitos necesarios. Tras esto, se abre un plazo de 15 días que Burgos califica de "período valiosísimo". Con estas dos semanas, se da al paciente un espacio de reflexión para que medite la decisión y a los profesionales una "ventana de oportunidades" para ver si pueden hacer algo para aliviar el dolor del paciente. Posteriormente, si el enfermo mantiene la voluntad de seguir adelante con la eutanasia, tiene que firmar un consentimiento en el que confirma que ha sido informado de lo que conlleva la solicitud. Es entonces cuando el médico al que se la ha pedido la ayuda para morir tiene que pedir cita a otro doctor -llamado médico consultor- para que valore, con una entrevista presencial, el caso del paciente. Con este trámite, un segundo profesional confirma que se cumplen los requisitos. Una vez llegado a este punto, si el médico consultor da el visto bueno, se comunica la decisión y el caso pasa a una comisión independiente: la CGAC. Aquí un médico responsable y un jurista, en dupla, analizan el caso y dan o no el visto bueno. Cuidado por el entorno Una vez los profesionales han dado luz verde, es el paciente el que elige el día, el lugar y la hora para que se le practique la eutanasia. "Puede ser en casa o en un hospital", explica a este medio Burgos, que añade que "en cualquier momento pueden dar marcha atrás, justo el mismo día". El proceso se divide en dos partes: primero se inyecta un calmante con el que el paciente "se duerme plácidamente". Luego, los medicamentos que se encargan de que el cuerpo entre en parada cardiorrespiratoria. En el caso de que sea en un centro hospitalario, detalla que "cuidan mucho" el entorno. Por ejemplo, buscan que sea una habitación individual y que tenga cerca una salita de espera para los familiares, que solo pueden estar presentes durante el momento en el que se practica la eutanasia si así lo decide el paciente. Si se hace en casa, se desplazan hasta el domicilio el médico responsable y personal de enfermería con un un "kit" que contiene la medicación y que llevan duplicado "por si acaso hay algún problema".