Así es Zeno Stizzoli, conocido como "el hombre bajo cero" por andar por la nieve semidesnudo
2026-02-04 - 07:05
Zeno Stizzoli se ha convertido en el centro de todas las miradas por su peculiar manera de enfrentarse al frío. Lejos de, como cualquier persona, ponerse una chaqueta o acercarse al calor, el joven italiano no duda en ponerse a prueba a sí mismo. Por ello es conocido en redes sociales como "el hombre bajo cero" por caminar descalzo y semidesnudo en la nieve. Según explica en redes sociales, esta decisión no se trata de algo al azar, sino que intenta demostrar su fortaleza mental. De hecho, el motivo por el que le llaman así es presamente porque es capaz de caminar durante largos recorridos sin ningún tipo de protección ante las inclemencias del tiempo. "No es una travesura. Es una disciplina", quiso dejar claro. Y es que para Stizzoli exponerse a estas temperaturas le sirve para "hibernar" y poder concentrarse independientemente del cansancio. "Cuando estás cubierto, no sientes nada. Cuando estás expuesto, en cambio, el cuerpo reacciona de verdad. Es en ese momento cuando aprendes a escucharlo", aseguró en Instagram. Así, en redes sociales comparte con todos sus seguidores cómo es su trabajo día a día. Uno de sus viajes más destacados fue en la Toscana, donde cruzó de norte a sur siguiendo la Vía Francígena hasta Asís. Un camino que no solo hizo fuera de la temporada normal de los peregrinos, sino que además caminó con el torso al desnudo. "Normalmente, estas rutas se realizan en temporada alta. Yo, en cambio, quise combinarla con la exposición al frío", recordó. Pero, aunque la temperatura rondaba entre los diez y los doce grados, para el joven italiano "no hacía tanto frío". Algo que él mismo es consciente de que no es normal. "Para quienes me veían era algo inusual. Muchos tenían escalofríos solo con mirarme", señaló. Sin embargo, las miradas del resto no le importan y prueba de ello es cómo llegó incluso a quitarse los zapatos para caminar descalzo y probar, aún más, su autocontrol. Porque como así explicó existen investigaciones que avalaban su filosofía y relación con el frío. "La exposición al frío desencadena reacciones químicas que ayudan a gestionar el estrés, la ansiedad y las molestias físicas y psicológicas. No es magia", explicó. Por eso él no quiere sufrir, simplemente hacerse más fuerte. "El frío no es el enemigo, el verdadero problema es la huida continua del malestar, vivimos siempre en la comodidad que, prolongada, nos hace frágiles", reflexionó.