Así fue el 'Adrexit', la desastrosa entrevista del expríncipe Andrés sobre el caso Epstein que cambió todo
2026-02-19 - 17:43
En noviembre de 2019, el expríncipe Andrés de Inglaterra rompió su silencio en una entrevista que muchos consideraron un desastre mediático para la Casa Real. Los Windsor, que siempre fueron expertos en gestionar crisis mediáticas, quedaron manchados por la imposibilidad del duque de York de esclarecer su relación con Jeffrey Epstein y aquella famosa fotografía en la que aparece junto con la entonces adolescente Virginia Giuffre. Emily Maitlis, periodista de la BBC, fue la encargada de dirigir el programa, pero hasta ella quedó estupefacta cuando Andrés dijo dos veces "no" a si se arrepentía de haber sido amigo del monstruoso Epstein. En aquel entonces, el príncipe no había previsto el aluvión de críticas que se le venía encima y tampoco que Giuffer estaba por interponer una demanda civil en Estados Unidos a raíz de los presuntos abusos. La Casa Real insistió en la inocencia del duque de York, pero el daño ya estaba hecho; el expríncipe había dejado muchos cabos sueltos y no solo eso, también se había dado a sí mismo demasiado crédito. "Admito que mi juicio se vio influenciado por mi tendencia a ser demasiado honorable", comentó Andrés durante la entrevista cuando le preguntaron sobre su estadía en la residencia de Epstein y sus viajes en el 'Lolita Express'. Sin negación ni contundencia El mayor error que muchos analistas y consultores de relaciones públicas señalaron de la polémica entrevista fue la ausencia de una negación categórica. Esto respecto a las acusaciones de Giuffer, pero también sobre el conocimiento que este tendría (o no) de los abusos sexuales a menores que ocurrieron en las propiedades, la isla y el famoso avión de Epstein. Y es que si bien el expríncipe puntualizó varias veces que su relación con el pederasta no era de ser amigos cercanos sino de tener amigos en común, la cronología de los hechos, las fotografías y denuncias demostrarían todo lo contrario. Las sospechas de los abusos de Epstein hacia menores de edad estaban presentes desde mediados de los años 2000. De hecho en 2008 ya existía una condena contra el financiero y, aun así, el príncipe fue fotografiado junto a él y se quedó en su casa en 2010. La entrevistadora Emily Maitlis cuestionó la decisión Andrés de alojarse e la residencia de Epstein, a lo que él contestó que la casa del pederasta (ya condenado) era "un lugar conveniente para quedarse", aunque admitió que en retrospectiva, "definitivamente, no fue la decisión correcta", según se puede leer en un artículo de la BBC que recoge los momentos 'estelares' de la entrevista. Sobre las acusaciones de Giuffre La gota que colmó el vaso fue sin duda cuando la entrevistadora abordó los alegatos de Virginia Giuffre. Quien fue príncipe ahondó torpemente en el testimonio de la estadounidense para refutarlo con un argumento que dejó a muchos sin palabras. En la descripción que hizo la joven, el príncipe Andrés "sudaba profusamente", algo que según Andrés, no podía ser "porque en aquella época padecía un trastorno que le impedía sudar". El expríncipe cerró el tema afirmando que "no recuerda" haber conocido a la entonces adolescente y que tampoco recuerda en qué momento se tomó la fotografía con la joven. Un cronista real comparó el impacto de la entrevista con el de "un avión chocando contra un petrolero, causando un tsunami y provocando una explosión nuclear", pero esta solo es una opinión de muchas otras que insisten en que esta entrevista arrasó con la poca credibilidad que ya tenía el expríncipe.