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Así se prepara la princesa Amalia de Países Bajos para ser reina: de su trabajo a su viaje a España

2026-03-19 - 14:30

Atrás quedan ya los días en los que hubo de abandonar su tierra e instalarse en Madrid. Fue a finales de 2022, cuando la amenaza de un posible secuestro por parte de la Mocro Maffia era tan real que a sus padres, Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos, le pidieron a sus homólogos en España, Felipe VI y Doña Letizia, que acogiesen a su primogénita y heredera al trono y que le ofreciesen la protección que veía que no tendría en el Palacio Huis ten Bosch, en La Haya, lugar al que se había mudado desde su piso de estudiante en Ámsterdam. Y aquí, en un entorno mucho más seguro y alejada de peligros, casi anónima, participó en un programa de intercambio entre la Universidad de Ámsterdam y la IE University de la capital. Es por ese tiempo que Amalia de los Países Bajos tienen una especial vinculación con nuestro país. De hecho, guarda un importante y nutrido número de amistades cercanas. Tanto es así, que, aunque de manera un tanto sorpresiva, no fue tan extraño que este pasado fin de semana la princesa volase hasta Sevilla para asistir como invitada a la boda de Mercedes Olazábal y Solís y Francisco Javier García de Alvear Fernández de Mesa en la histórica Capilla del Rosario de la Maestranza, un lugar tradicionalmente vinculado a la aristocracia de la capital andaluza. Tras el enlace religioso, la heredera disfrutó del convite y la fiesta posterior en Casa Guardiola, no sin antes haber acudido al albero de la cercana plaza de toros de la ciudad hispalense para un cóctel. Al fin y al cabo, la novia es hija del marqués del Valle de Santiago y la familia de Amalia de Holanda tiene una conexión especial con Sevilla, donde han disfrutado varios años de su Feria de Abril. Eso sí, tras el fin de semana, la heredera ha regresado de inmediato a su país natal, pues acaba de comenzar una desconocida etapa en su vida. Catalina Amalia de Orange, de 22 años —su cumpleaños es en diciembre—, tiene ya nuevas responsabilidades diarias, como recalcan desde Vanity Fair, dado que ahora es reservista y trabajadora del ministerio de Defensa de Países Bajos, un puesto por el que no percibe remuneración alguna —la casa real se apremió para explicar ya cuenta con su propio salario, cercano al millón de euros anual, que salen del erario público— y al que ha accedido este pasado mes de febrero, justo después de haber finalizado el programa Defensity College, un entrenamiento militar intensivo de apenas dos semanas de duración que había iniciado en enero y que forma parte del ministerio para el que ahora sirve. En dichas semanas, la heredera al trono hubo de aprender desde tácticas de combate a técnicas de supervivencia, lectura cartográfica o tiro al blanco —con el rifle Colt Canada C7—. Fue Máxima de los Países Bajos quien asistió a la ceremonia de graduación celebrada en la Real Academia Militar de Ermelo, en unas imágenes en la que se vio a la soberana visiblemente emocionada y grabando con su móvil a su hija, quien desde finales de septiembre de 2025 es reservista, dado que su padre firmó un decreto real por el que su primogénita ingresaba en el personal de reserva de las Fuerzas Armadas, recibiendo asimismo los rangos de marinera de tercera clase en la Marina Real, soldado de tercera clase en el Ejército de Tierra y soldado de tercera clase en la Real Fuerza Aérea. Poco tardaría después de aquello Amalia en comenzar una nueva formación, pues empezaba a continuación en un puesto de asistente estudiantil en el Estado Mayor de Defensa. Además, en el mismo programa que ella misma acababa de finalizar, para combinar al mismo tiempo el entrenamiento militar con sus estudios académicos. Esto obliga a la princesa a trabajar de uniforme, así como después ha de continuar con sus estudios universitarios, dado que la princesa está terminando su carrera en Derecho Neerlandés en la Universidad de Ámsterdam. No hay que olvidar, empero, que la heredera ya se graduó con honores en 2021 del programa preuniversitario y que, tras un año sabático, comenzó inmediata y simultáneamente una carrera que aglutinaba Política, Psicología, Derecho y Economía, la cual acabó el pasado 2025. Y todo ello, claro, al mismo tiempo que asiste a los actos y eventos protocolarios fruto de su posición y que saca días para disfrutar de su tiempo y libre y de sus pasiones, como montar a caballo, dar clases de canto, practicar deporte —le gusta especialmente el tenis— y estar con sus amigos, en ocasiones incluso de viaje. Como, por ejemplo, uno de sus mejores amistades: Boris de Bulgaria, hijo de Kardam de Bulgaria y, por tanto, heredero al trono extinto de dicho país, y su pareja, Miriam Ungría, quienes le hicieron de cicerones en Madrid. Con ambos se pudo ver a la princesa en octubre de 2023 en Jerez de la Frontera, en la boda de Victoria de Hohenlohe, duquesa de Medinaceli, con Maxime Corneille, que también se encuentran en el círculo de la heredera junto a otros nombres como Allegra Hohenlohe del Prado o Alejandra Cortina Cué.

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