Así será la vuelta al octógono de Ilia Topuria: frente a la Casa Blanca, en un evento con público selecto y un coste de 60 millones
2026-03-16 - 06:33
Casi 365 días sin ver a Ilia Topuria en la jaula habrán pasado cuando El Matador se suba de nuevo al octógono para medirse a Justin Gaethje el próximo 14 de junio. Lo hará en territorio hostil, en el hogar de su rival, encabezando la cartelera del gran evento en de la UFC en la Casa Blanca: UFC Freedom 250. En su esperado regreso, la estrella hispano-georgiana tratará de 'amargar' el 250 aniversario del país norteamericano y el cumpleaños del presidente Donald Trump con un imponente triunfo sobre The Highlight —para unificar el cinturón del peso ligero después de que el de Tucson ganase el interino ante Paddy Pimblett— en una de las citas deportivas más esperadas del año en Estados Unidos. Lo que tiene preparado la UFC El escenario de la vuelta de Topuria a la acción no podría ser más impresionante. Y es que el doble campeón de la UFC tendrá de fondo la Casa Blanca: el octógono, con todo el despliegue logístico que conlleva, se montará en el jardín South Lawn de la residencia presidencial, según ha informado DAZN. Solo un 'pero' rodea a UFC Freedom 250: como avanzó Trump el pasado mes de diciembre, habrá "5.000 o 6.000 asientos, justo enfrente de la Casa Blanca, y 100.000 personas detrás, donde podrán poner ocho o 10 pantallas gigantes". ¿Qué quiere decir esto? Que la asistencia se limitará a un grupo 'selecto' de invitados para garantizar la seguridad. De esta manera, las localidades frente a la arena, apunta la plataforma, serán en su mayoría invitaciones para estrellas del deporte y el mundo del entretenimiento, así como para personal militar y representantes institucionales. Mientras que el aforo ascenderá a unas 85.000 personas en una 'fan zone' con pantallas gigantes para disfrutar de la velada que se instalará en The Ellipse, el parque frente a la residencia presidencial. La producción de un evento de tal magnitud tendrá un coste aproximado de unos 60 millones de dólares, destinado especialmente a seguridad, medios técnicos —el evento se verá en todo el mundo— e infraestructura, lo que supone un presupuesto muy por encima de las últimas grandes noches de la UFC.