Así son los nuevos radares que detectan cuánto contamina tu coche en tiempo real
2026-03-16 - 09:13
España ha dado un paso definitivo en la lucha contra la contaminación atmosférica con la publicación de la norma UNE 82509:2026, el primer marco técnico en Europa que regula los instrumentos de medida remota de las emisiones de los vehículos, conocidos como IMREV. Este avance, presentado en Madrid, establece por primera vez los criterios de metrología, los requisitos técnicos y los métodos de ensayo necesarios para asegurar que la medición de los gases de escape se realice con total fiabilidad y trazabilidad, posicionando a España como un referente internacional en este ámbito. El funcionamiento de esta tecnología es, a la vez, ingenioso y eficaz. Los dispositivos se instalan en el lateral de la carretera y, mediante la proyección de haces de luz invisibles que atraviesan los gases de escape, calculan al instante y con gran precisión las emisiones de óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, hidrocarburos, amoniaco y partículas de cada vehículo en circulación, según explican desde la empresa española Opus RSE. Además de medir la contaminación, el sistema identifica de forma automática la matrícula, la velocidad y la aceleración de cada coche. Esta capacidad permite a las autoridades detectar de manera selectiva a los denominados «grandes emisores» o «high-emitters», un grupo que representa apenas el 1% del parque móvil pero que es responsable de hasta el 40% de las emisiones totales del tráfico rodado. La norma UNE 82509:2026, elaborada por un grupo de expertos que incluye a la Asociación Española de Normalización, el Ministerio de Industria y Turismo y el Centro Español de Metrología, entre otros, no se limita a la fase de fabricación. El texto incorpora una sistemática rigurosa para la verificación de los instrumentos en servicio, asegurando que estos equipos mantengan su precisión tras reparaciones o modificaciones, lo cual dota de seguridad técnica a su uso continuado en las carreteras. De este modo, tecnologías como el sistema RSD de Opus RSE, cuentan con una base estandarizada para operar en toda Europa. Esta regulación se alinea perfectamente con los trabajos que actualmente se desarrollan en Bruselas bajo la propuesta legislativa «Roadworthiness Package», que busca establecer una red de vigilancia europea para controlar que los sistemas anticontaminación de los vehículos funcionen correctamente y detectar aquellos que estén averiados o hayan sido manipulados ilegalmente. Al centrarse específicamente en los vehículos que generan el mayor problema, esta norma permite diseñar políticas de calidad del aire más justas y eficaces, sin necesidad de interrumpir el tráfico rodado, ofreciendo a las administraciones una herramienta probada para mejorar el entorno urbano.