Australia recoge firmas para que no se gaste dinero público en el viaje de Harry y Meghan Markle
2026-03-26 - 11:30
Será a mediados del próximo abril cuando el príncipe Harry y Meghan Markle darán comienzo a su nuevo viaje por Australia, rehaciendo por tanto aquellos días en el continente oceánico que tantas cosas cambiaron en sus vidas allá por 2018. Según se ha podido saber, los duques de Sussex tienen previsto participar en multitud de encuentros de carácter privado, estando prácticamente todos ellos ya agendados y centrados en sus facetas empresarial y filantrópica, con toda seguridad los dos mayores pilares que hoy por hoy suponen la base de la actividad laboral y diaria del matrimonio. Sin embargo, conforme se acercan las fechas, ha aumentado la popularidad de una petición, nacida en cuanto se supo del retorno de los royals, en noviembre de 2025, en el portal de recogida de firmas Change.org, en la que los creadores muestran su clara repulsa a que se utilice o gaste de cualquier forma dinero de los contribuyentes en el viaje de Harry y Meghan e instando a los funcionarios gubernamentales a no contribuir y a pronunciarse sobre la transparencia de las cuentas. Y el crecimiento es tan exponencial que, hoy por hoy, ya han superado las 37.250 firmas y no cesan de subir. Esto, por supuesto, ha terminado por obligar al hijo del rey Carlos III de Inglaterra y a su esposa a tomar cartas en el asunto y responder a la petición, creada por el grupo activista Beyond Australia, que buscan "representar a los australianos de a pie que exigen justicia y rendición de cuentas" según su descripción, y que lleva por título "No Taxpayer-Funding or Official Support for Harry and Meghan's Private Visit to Australia". Es decir, "No a la financiación pública ni al apoyo oficial para la visita privada de Harry y Meghan a Australia". Por si fuera poco, la imagen oficial de la campaña es un montaje con el matrimonio y la frase "We don't want you here" ("No os queremos aquí"). "Las actividades son privadas y comerciales, y por tanto la visita ha de tratarse estrictamente como tal. En un momento en el que los australianos nos estamos enfrentando a importantes presiones económicas, como el aumento de los precios de los alimentos, el combustible o las hipotecas debido a las subidas de los tipos de interés y al incremento de los costes energéticos, los recursos públicos deben utilizarse de forma responsable y equitativa, sin tratamientos especiales para personalidades destacadas", se lee en la petición. Harry y Meghan, de 41 y 44 años respectivamente, han condenado la recogida de firmas insistiendo en que su visita estará financiada al cien por cien con fondos privados. El portavoz de los Sussex, además, ha señalado que el número de firmantes es minúsculo con respecto al total de habitantes del país. "Es un tema irrelevante", ha declarado, "porque claro, si quisiéramos profundizar en lo absurdo de esta petición, que es una estrategia para difundir desinformación, podríamos hipotetizar de igual forma que hay aproximadamente 26,5 millones de australianos [el 99,98 % de la población] que no la han firmado y que, por tanto, deben de estar de acuerdo con que los contribuyentes paguen la visita. Y, por supuesto, esa es otra afirmación igual de estúpida". No hay que olvidar que en su visita a Australia en 2018, siendo todavía miembros de la familia real británica, la pareja contó con escolta policial en todos sus desplazamientos, así como se alojó en la residencia del Gobernador General. Esto hizo que se especulara sobre si en este viaje los contribuyentes financiarían parte de esa seguridad, ya que tanto el gobierno federal como los gobiernos estatales de Australia se habían negado previamente a confirmar quién sería responsable de la misma. Por ahora, eso sí, se sabe que Meghan será la estrella invitada de un "fin de semana de chicas", en el que unas 300 invitadas —las entradas están agotadas— acudirán a un resort de lujo en el que la duquesa participará en el evento inaugural. Sin embargo, según se ha sabido, ni la piscina ni el spa tienen terminadas su obras por ahora, por lo que se está trabajando a contrarreloj para que todo esté a punto para las clientes VIP que comenzarán a llegar el día 17. Su propia serie Y todo ello, además, mientras Harry y Meghan preparan su particular desembarco en el mundo de la ficción deportiva. Y es que, tal y como explican desde Deadline, los Sussex están preparando, junto a Netflix, su propia serie basada en uno de los deportes más exclusivos y a su vez más seguidos por el hermano de Guillermo de Inglaterra: el polo. El gigante del streaming y el matrimonio, cuyo contrato renovaron el pasado verano, buscan sacar rédito de la nueva ola de series que tienen el mundo del deporte como trasfondo, como Más que rivales, Ted Lasso, Glow o Friday Night Lights. Así, explican desde el medio que la serie, todavía sin título, será un drama sobre dos familias enfrentadas en la que es una de las capitales mundiales del polo: Wellington, en Florida. Será, además, una serie original, si bien podría tener puntos en común con Polo, la docuserie de 2024 en la que Harry y Meghan figuraron como productores ejecutivos. Nada que ver, por tanto, con los otros proyectos en los que trabaja el matrimonio: las adaptaciones de las novelas superventas The Wedding Date, de Jasmine Guillory, y Meet me at the lake, de Carley Fortune.