Avanza y Alsa piden a Renfe que "desista" de crear una empresa semipública para dar alternativa en bus al tren ante una incidencia
2026-03-27 - 12:30
Las dos grandes empresas del sector de pasajeros por carretera, Avanza y Alsa, también piden a Renfe que "desista" de su idea de crear una empresa participada por una gran compañía de autobuses para que se encargue de prestar los servicios alternativos en bus al tren, cuando la circulación ferroviaria no sea posible, bien por incidentes o, sobre todo, por cortes por obras de Adif en las infraestructuras. Estas dos empresas, a las que entre las pymes y multinacionales europeas señalan como las que más opciones tienen para terminar siendo socias de Renfe y garantizarse el servicio, también reclaman que no se materialice esta idea y que, en su lugar, se sigan contando con el sector privado mediante licitaciones o acuerdos marco. El mensaje lo lanzó este jueves Rafael Barbadillo, presidente de Confebus, la patronl de la que Avanza y Alsa, durante su Asamblea General 2026. "Confebus es contraria y solicita que se desista de esta iniciativa", dijo. En su lugar, las grandes empresas del sector de transportes de pasajeros por carretera pide a Renfe que opte por otras alternativas, "como se hace con el Imserso o el ejército”, mediante acuerdos marco o licitaciones, al estilo del sistema concesional, por el que operan las grandes líneas de un autobús bajo un régimen que les ha garantizado el Ministerio de Transporte, aunque esperan el nuevo mapa concesional que prepara el departamento de Óscar Puente para que sea "más eficiente, sostenible, digital y adaptado a las nuevas demandas, manteniendo todas las paradas y rutas". De vuelta a la intención de Renfe de crear una empresa participada junto con un "socio" de entre las empresas de autobus, el presidente de Confebus negó la idea que está detrás de este proyecto, la intención de la operadora de garantizar que hay autobuses disponibles para llevar a sus pasajeros en parte de trayectos en tren que estima que quedarán interrumpidas por el gran volumen de obras que tiene proyectadas Adif en los próximos años. En concreto, Renfe calcula que necesaritará al día entre 200 y 300 autobuses para sus Planes Alternativos de Transporte, para trasvasar a sus pasajeros cuando no se pueda seguri por tren. Según Barbadillo, “las empresas privadas de transporte en autobús han demostrado sobradamente su eficacia y eficiencia en la prestación de los servicios de movilidad de las personas”. Se unen al rechazo total de las pymes del sector De esta manera, también las grandes empresas del sector del autobús -y a las que, en principio, miraba Renfe con unas condiciones que solo puede cumplir 10 u 11 de las 2.700 del sector del transporte de pasajeros por carretera- también reclaman que no se siga adelante con la idea de crear una empresa participada, que es un proyecto que la compañía que preside Álvaro Fernández Heredia, querría tener listo para final de este año. Según sus planes, la ideas es asegurar que Renfe dispone de una flota suficiente de autobuses cada año, además calcula que le permitiría ahorrar, porque le costaría 61,5 millones al año -hasta casi mil millones en total, durante una década de duración de contrato, prorrogable otros cinco-, entre nueve y 13 menos millones al año de lo que ahora gasta en contratar autobuses para sus servicios alternativos de transporte. La idea es asociarse con una compañía del sector, teniendo Renfe una participación del 51% y frente a su 49%, y constituir una empresa participada con un capital social que todavía se desconoce pero que debería ser suficiente para crear una nueva flota de autobuses propia, también con conductores que debería servir para cubrir buena parte de las necesidades del servicio en autobús alternativo al tren. Se se completaría con los medios de la empresa asociada, mediante licitaciones sin exclusividad, y, en un tercer nivel, de alrededor del 15% del total de las necesidades, con contratos de emergencia donde podrían entrar otras empresas. Las pymes del sector han puesto el grito en el cielo -e impugnado administrativamente- un proyecto que aseguran que les excluye, empezando ya por los criterios que ha fijado Renfe para la empresa que quiera optar a ser su socia. Debe haber facturado 75 millones en los dos ejercicios anterioers, tener una flota propia de 500 - de 300 si van en UTE con otras- y presencia en Barcelona, Madrid, Comunidad Valenciana y, en Andalucía, por lo menos en Sevilla, Málaga, Córdoba o Granada. Para completar la opsición de las multinacionales europeas del sector, enfrentadas con Transportes por su rechazo a permitir el cabotaje, Renfe ha dado por seguro que tampoco podrán presentarse empresas no españolas.