Bad Gyal: "Se celebra la mujer fuerte, pero sé que por lo bajini me siguen criticando"
2026-03-06 - 09:13
En su momento más brillante de fama y reconocimiento, Bad Gyal no ha escatimado en medios en su segundo disco de estudio, Más cara, que ve la luz este viernes y presenta a "una artista plenamente en control y sin disculpas al mostrarle al mundo exactamente quién es", dice en la nota de prensa, aunque ese mundo no siempre se lo ponga fácil. "Se celebra mucho la mujer fuerte, que actúa como quiere y hace cosas que antes se consideraba que solo podían hacer los hombres, este discurso como para ponernos la bandera de 'progres', pero sé que por lo bajini me siguen criticando. Me ha pasado en mi industria o con editores de revista de moda: '¿Esta no es la que siempre va desnuda?'", denuncia en una charla con EFE. Hasta recibir por ejemplo el aplauso de la crítica con su anterior álbum, La Joia (2024), que fue finalista al Premio Ruido de la prensa musical al mejor disco del año, se le ha resistido el reconocimiento desde la salida de Slow Wine Mixtape (2016), cuando escuchaba todo el tiempo comentarios como "pero esta qué aporta o no entiendo por qué triunfa". Siento que sí, que ha habido un cambio. Vengo de ser la rechazada de serie, hay que decirlo, así que no era tampoco difícil mejorarlo un poco", comenta con sorna, convertida en una estrella internacional que recibe premios incluso de manos de los reyes. Con todo, aún hoy dice luchar con intentos de desacreditarla. "Soy plenamente consciente de que a mí se me celebran muchas cosas, pero también que hay mucha gente que me sigue teniendo estancada en el cliché por mi imagen de la rubia que puede parecer estúpida. Pero no soy tonta, creo que soy una persona bastante inteligente", repone. Muy orgullosa se muestra de hits como Da Me y de este segundo disco de estudio, Más cara (Universal), que desde el título define cómo se siente hoy en día. "Y cómo me he sentido trabajando este año en un álbum que he hecho con los mejores recursos que he tenido hasta ahora", dice tras haber contado por primera vez con su "amigo" Cromo X como productor ejecutivo. "Ha sido la persona que ha velado por la energía y por que yo siguiera teniendo mi espacio como compositora, ser la líder de esas sesiones y de esa escritura y seleccionar muy bien qué me podían aportar todas estas personas", destaca de un trabajo con un sinfín de colaboradores "increíbles". El resultado es "un disco superecléctico, pensado para su propio "disfrute" y que conecta con la banda sonora y los estilos que conformaron la mentalidad musical de una adolescente llamada Alba Farelo (Vilassar de Mar, 1997), entre un "reguetón de los dosmil" como Fashion Girl o los arreglos típicos de hip hop estadounidense de esa misma época que se perciben en Un Coro y Ya :). Resulta curioso que haya elegido profundizar aún más en los diferentes ritmos del urbano latino en un momento en el que artistas de este ámbito como Bad Bunny, Karol G o Quevedo han escogido girar en sus últimos discos hacia las raíces folclóricas de sus tierras. "Cuando ya teníamos mucha música hecha, Cromo me dijo: 'Manita, ¿usted no cree que deberíamos de hacer algo de lo suyo, de su país, de su raíz? Le respondí que no conecto con eso, que no es mi identidad. Sé que soy española y me encantan El Cigala o Canelita, pero no es mi lenguaje. Se sentiría muy forzado", alega, pese a que en la última gala de los Goya precisamente interpretó una rumba catalana. En lugar de eso, afirma que ha preferido apostar por la "coherencia" consigo misma, aunque el "dancehall" y las músicas que le apasionan sean estilos foráneos y su aproximación a las mismas sea desde ese punto de vista. Soy muy consciente de que no soy latina, que no vivo esa discriminación, que nunca podré tener el mismo discurso, ni entender la opresión ni el sufrimiento que han vivido, las dificultades que ha pasado esa música por ser respetada y ser considerada música de verdad, por salir de islas pequeñas y hacerse global. Nunca voy a vivir eso, pero no podría ser artista si no pudiese inspirarme en esa música", argumenta. En solo unos días dará comienzo una gira en la que, como en el disco, ha querido poner toda la carne en el asador. Será el 20 de marzo en el Palau Sant Jordi de Barcelona, con todas las entradas agotadas, como para el día siguiente (no así el 22), o para el 11 y 12 de abril en el Movistar Arena de Madrid (quedan entradas para el 14). Seguirá el 24 de abril en Valencia (Roig Arena, también agotado) y, en mayo, en Sevilla el día 9 (Estadio La Cartuja), en Bilbao el 15 y 16 (Bilbao Arena) y el 23 en A Coruña (Coliseum).