Baja el precio de los trenes en los principales ejes de Alta Velocidad tras dos semanas de caos ferroviario desde el siniestro de Adamuz
2026-02-01 - 07:25
La aprensión o, directamente, "miedo" en boca del ministro Óscar Puente a montarse en un tren que ha ido calando en la sociedad desde el accidente de Adamuz y las constantes averías e incidencias de todo tipo que se han sucedido a lo largo de las dos últimas semanas ha empezado a tener también un reflejo en el precio de los billetes. Todavía no hay datos oficiales, pero usuarios frecuentes corroboran la sensación que salta a la vista en los motores de búsqueda, que los precios han bajado, aunque sea "ligeramente", en particular en los dos principales ejes de Alta Velocidad. El descenso de los precios se nota especialmente en las líneas Madrid-Barcelona, el principal eje de Alta Velocidad por el que en 2024 viajaron 14,6 millones de pasajeros y en la Madrid-Valencia, que transportó a 5,6 millones el año pasado, según la CNMC. Una búsqueda con poca antelación, efectuada el miércoles de esta semana para viajar en horario de fin de semana -es decir, de primera hora de la tarde del viernes a tarde del domingo- entre el 30 de enero y el 1 de febrero, arrojaba un ida y vuelta Madrid-Barcelona se podía comprar tres días antes por 81 euros y mostraba unos precios ligeramente más bajos de lo que suelen pagar pasajeros abonados a este recorrido. Lo mismo sucedía en el trayecto Madrid-Valencia, que este fin de semana se podía hacer ida y vuelta por 60 euros, cuando otras veces comprar la ida sin mucha antelación puede salir por 40 o 50 euros y la vuelta el domingo supera los 65. De momento, las grandes plataformas de distribución de billetes de tren no se animan a hacer un análisis y desde una de las operadoras de Alta Velocidad se apunta a que aún "es pronto" para determinar si la bajada de precios se debe a que los meses de enero y febrero son tradicionalmente periodos en los que se viaje menos, hay menos demanda y, por tanto, la oferta se abrata o si está "vinculado con el accidente". A estas dos líneas de Alta Velocidad más transitadas y a las que, también con competencia entre tres operadoras, sigue la conexión Madrid y Andalucía hasta Sevilla y Málaga/Granada -cinco millones de pasajeros cada uno en 2024, que está suspendida desde el 18 de diciembre por el accidente de Adamuz. Aunque no están afectadas directamente por ellas, los recorridos entre Madrid y Valencia y Madrid-Zaragoza-Barcelona o parte de ellos también se han visto afectados en estas dos últimas semanas de incesantes problemas ferroviarios por indidencias reportadas por los maquinistas, modificaciones temporales de velocidad o incluso la rutura de una vía en un tramo por Cataluña de la línea Madrid-Barcelona que el martes redujo la velocidad de circulación a solo 80 km/h. A estos acontecimientos se suman los dos descarrilamientos en Rodalíes, con un maquinista fallecido y cinco heridos, y a numerosas incidencias ferroviarias debido a las inclemencias del tiempo han contribuido a que impere una sensación que el ministro de Transportes llamó "miedo" hace unos días. "Entiendo el miedo, el miedo es humano", dijo Puente el martes pasado, después de quejarse de que en algunas ocasiones las inciendecias se magnifican en la prensa. "A veces responde a premisas racionales y otras veces son más subjetivas", añadió antes de lanzar "un mensaje de calma, de tranquilidad" porque el sistema ferroviario español "es seguro" y tiene "muchos controles". También de desesperación, porque en la última semana se ha vuelto a rebajar la velocidad a la que pueden circular los trenes en las rutass de Madrid a Valencia, Barcelona, Galicia y Andalucía, en este caso ya no tanto debido a motivos de seguridad, sino meteorológicos, según explicó Adif. Renfe más caro, mantiene e incluso sube Aunque el ministro confía en que este temor sea pasajero y efímero como el que provoca de manera momentánea un accidente de avión, empieza a asomar una bajada de billetes en la que de momento también el patrón es que los precios son notablemente más bajos en los trenes Ouigo e Iryo, mientras que los de Renfe se mantienen o incluso se incrementan, por ejemplo con billetes por encima de los 130 euros para regresar de Barcelona el domingo por la tarde. Esto también ocurre en líneas donde la española sigue operando en solitario. Un viaje Madrid-A Coruña -también 'comprado' el miércoles para viajar entre viernes y domingo- llega a los 182 euros. Los precios se mueven menos en la línea de Alta Velocidad que une Madrid y Valladolid, donde operan Renfe y Ouigo y, además, los trenes Avant con abonos que dejan el precio del billete a 25 euros por trayecto, con descuento si también se hace una vuelta. Según un usuario frecuente, los precios se mantienen estables, con los precios habituales de Renfe y la oferta de 15 euros de Ouigo, que también está. A falta de tren, aumenta el coche compartido Si en los primeros días después del accidente de Adamuz se detectó una subida de los precios de los aviones para cubrir las rutas entre Madrid y Sevilla y Málaga, después topados, lo que ha venido después ha sido un incremento de la movilidad compartida y del número de plazas disponibles en coches particulares. Según datos de la principal plataforma de movilidad compartida, BlaBlaCar, el aumento de conductores dispuestos a llevar pasajeros desconocidos a cambio de una retribución ya se detectó en la misma noche del accidente de Adamuz, para trayectos dentro de Andalucía y entre Andalucía y Madrid. El fenómeno aumentó en los siguientes días y desde entonces el número de conductores registrados en la plataforma para ofrecer plazas de coche se ha multiplicado por 11 en comparación con semanas anteriores. En el eje Madrid-Sevilla es donde se ha incrementado más y se ha multiplicado por ocho. Allí, la oferta de viajes se ha incrementado un 700% y entre Madrid y Andaluciía, un 420%. La movilidad compartida también ha experimentado un impulso en Cataluña, donde la circulación de Rodalies se interrumpió durante cinco días y sigue sufriendo continuos retrasos e incidencias. Según informaba en días pasados el Diari Segre, se ha incrementado un 20% por este motivo. En cuanto a precios, la media que pagó un pasajero en un coche ajeno para cubrir una distancia media de 493 kilómetros entre Madrid y Sevilla fue de 32 euros y para viajes dentro de Andalucía, de una distancia media de 201 kilñometros, 15 euros. "Hemos observado lo que suele pasar en situaciones parecidas", resume el director de BlaBlaCar en España, Florent Bannwarth, en relación a lo que sucedió en otros momentos en los que se canceló la circulación de trenes, en los incendios del pasado verano en Galicia o por en Valencia por la DANA de 2024. "Cuando hay un evento que afecta mucho a la movilidad, la movilidad compartida y colaborativa, en este caso el coche, se solidariza y se moviliza para ofrecer soluciones de última hora a pasajeros que se han quedado sin alternativa".