Barcelona aprueba provisionalmente los cambios urbanísticos para levantar el Museo Thyssen
2026-03-17 - 20:40
La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado provisionalmente este martes la modificación del plan general metropolitano (MPGM) para la construcción del Museo Carmen Thyssen Barcelona en el Palau Marcet, el antiguo Cine Comèdia ubicado en la confluencia del paseo de Gràcia y la Gran Via. El gobierno municipal ha recibido los votos a favor de Junts -tal y como anunciaron el pasado jueves-, PP y Vox, mientras que ERC y BComú han votado en contra. El MPGM, que permite regular el espacio como equipamiento museístico, tendrá que aprobarse provisionalmente en el Pleno Municipal de este mes y, posteriormente, se tramitará en la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona de la Generalitat para su aprobación definitiva. Un museo de "referencia" en la ciudad La teniente de Alcaldía, Laia Bonet, ha celebrado la aprobación y ha descrito el futuro espacio como un "museo de referencia en la ciudad" que permitirá reforzar Barcelona como un "eje cultural". Junts, por su parte, ha asegurado que el museo "genera valor añadido" y "proyecta la ciudad al mundo". Bonet, durante el debate de la Comisión de Urbanismo, también ha reconocido que el proyecto Thyssen se ha visto envuelto en un "debate intenso" a lo largo de su tramitación, pero que gracias a este debate se ha podido "mejorar" y "equilibrar sustancialmente" el proyecto. Esto hace referencia a los cambios que se impulsaron sobre el diseño oficial, como la prohibición de que el restaurante del museo diese directamente a la calle o la reducción del uso comercial del equipamiento de un 25 a un 16%. Críticas al proyecto La concejal de BComú, Lucía Martín, ha criticado la construcción del museo en pleno centro de la ciudad al no tener en cuenta la "masificación" de las calles en las que se proyecta. En este sentido, ha dicho que será la administración quien tendrá que asumir la "presión" generada por "el millón de visitantes" que se espera que acudan anualmente. También ha asegurado que la construcción solo beneficia a "una persona" y "un fondo de inversión". ERC, por su parte, ha descrito el proyecto como una "tapadera inmobiliaria" y ha puesto en entredicho su intención cultural. "Solo una parte se destina al arte; la demás va a bares y restaurantes. Necesitamos proyectos culturales, pero no a costa del patrimonio y los vecinos", ha zanjado la concejal Eva Baró. Cambios respecto al diseño inicial La propuesta presentada por PSC y Junts modifica algunos de los puntos del diseño original. El nuevo proyecto combina la rehabilitación del edificio histórico y la fachada con una ampliación contemporánea, que se erigirá por detrás. También se prevé la creación de espacios expositivos flexibles, un auditorio y zonas educativas, y se han limitado los usos complementarios —como restaurante y tiendas— a un 16% del total de la superficie. La intervención patrimonial garantizará la conservación del volumen, fachadas y cubiertas originales, con la restauración de materiales y cromatismos históricos. Además, se actuará sobre el chaflán para recuperar su composición y mejorar la integración urbana del conjunto en el paseo de Gràcia.