Barcelona multará con hasta 3.000 euros a las empresas de suministros que molesten a los vecinos en las obras
2026-01-29 - 15:31
El Ayuntamiento tramitará este 2026 la modificación de la Ordenanza de obras e instalaciones de servicios, que data de 1991, con la que se creará un régimen sancionador para las empresas que generen ruido o suciedad con las obras o que incumplen la normativa. Ahora, no existe este mecanismo y las multas no llegan a los 1.000 euros y, con la nueva ordenanza, las sanciones aumentarán y se establecerá tres tipologías de infracciones, entre leves, graves y muy graves. Los importes pueden llegar hasta los 3.000 euros en aquellos casos en que se vulnere la legislación urbanística, o hasta los 1.500 euros en aquellos casos en que no se cumplan las condiciones de autorización municipal para ejecutar la obra. Así lo ha explicado este jueves la primera teniente de Alcaldía, Laia Bonet, en una atención a los medios después de que el gobierno de Jaume Collboni se haya reunido este jueves con representantes de las empresas de suministros de servicios (Aigües de Barcelona, Nedgia, e-distribución Red Eléctrica Española y Telefónica). El consistorio también trabaja en reducir las emisiones contaminantes y garantizar una buena calidad del aire. Por ello, la nueva norma también incorporará un compromiso ambiental para incentivar el uso de maquinaria eléctrica para reducir las emisiones de partículas y ruido, así como el compromiso de utilizar material reciclado y de retirar servicios obsoletos. Reducir las molestias de los vecinos La reunión del gobierno municipal y las empresas de suministros se enmarca en la estrategia del Pla Endreça, con la que el gobierno municipal busca mantener la excelencia del espacio público. En el encuentro, la tenienta ha explicado que han pactado "mejorar la planificación y coordinación" de las intervenciones que se hacen en el espacio público para minimizar las molestias de la ciudadanía. No es sorpresa para nadie que las obras en una ciudad resulten un engorro para los vecinos. En Barcelona, las grandes obras que se están ejecutando de manera simultánea, como las de la Rambla o las de la línea L8 de Ferrocarrils, junto a las más de 1.300 actuaciones de mantenimiento previstas para este 2026, tiene un impacto en la vida cotidiana de los vecinos. No solo por la suciedad y ruido que generan la máquinas, sino porque también complican la movilidad de los ciudadanos, con cambios en la circulación o con obstáculos en aceras. A las grandes y pequeñas obras que se llevan a cabo en la ciudad, se añaden aquellas intervenciones de luz, agua o gas que ejecutan las empresas de suministros de servicios en el espacio público. "Realmente existe un margen de mejora", ha reconocido la teniente y ha explicado que así lo han transmitido a la compañías. "Muy a menudo ocurre que hay actuaciones importantes en la renovación de una calle y se acaba la renovación de la calle, pero todavía quedan actuaciones pendientes de compañías", ha indicado. La respuesta por parte de las empresas de suministros, ha indicado Bonet, es el compromiso de invertir unos 600 millones de euros hasta 2030 en la ciudad para mejorar las infraestructuras de suministro. Se trata de inversiones en el transporte y distribución de los servicios, renovación de líneas y canalizaciones, entre otros, con actuaciones que pueden tener un impacto importante en el espacio público