Barcelona pone casi 1.000 denuncias en una semana de la ordenanza de civismo
2026-02-25 - 16:33
El Ayuntamiento de Barcelona ha interpuesto en solo una semana desde que está en vigor la nueva ordenanza de civismo 982 denuncias. El 36% de ellas por consumo de alcohol en la vía pública y el 30% por venta ambulante no autorizada. Le siguen con un 20% las multas por orinar en la calle, un 7% las impuestas por la degradación visual del entorno urbano y un 5% por el uso impropio del espacio público. Unas cifras que según explica el consistorio en un comunicado "reflejan las principales tipologías" previstas en la nueva ordenanza. Son los datos que ha dado a conocer este miércoles la Taula de Seguiment de l'Ordenança de Civisme, que se ha reunido por primera vez tras la puesta en marcha de la nueva normativa, que entró en vigor el pasado 15 de febrero para actualizar la que estaba vigente desde 2006. Con su aprobación, el consistorio endureció las multas por actitudes incívicas en la ciudad, como los botellones, que se castigan ahora con sanciones de entre 100 y 600 euros o, la celebración de rutas etílicas, prohibidas desde el año pasado, con un castigo de hasta 3.000 euros. El objetivo de esta mesa, en la que están todos los partidos, es que la ordenanza sea "efectiva para mejorar la convivencia cotidiana y asegurar el derecho de todo el mundo a disfrutar de un espacio público seguro, respetuoso y ordenado". El propio alcalde, Jaume Collboni, ya defendió hace una semana que la nueva ordenanza solo debía preocupar "a los sinvergüenzas que incumplen las normas, que ensucian las calles y que no respetan la convivencia". Desde 15 de febrero, la Guardia Urbana ha desplegado un "dispositivo integral" en la capital catalana que combina patrullas uniformadas y de paisano para intervenir en los puntos con más reiteración de incidencias. El dispositivo "se revisa periódicamente" para analizar si es necesario modificarlo según la evolución de los incidentes y denuncias.