Boticaria García, nutricionista, explica cómo evitar el mal olor al cocinar la coliflor: «El culpable es el azufre»
2026-02-17 - 07:15
Vista como un superalimento por su bajo aporte calórico y su alta densidad nutricional, la coliflor se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la cocina saludable contemporánea. Con aproximadamente un 85% de agua, es hipocalórica , rica en fibra, vitamina C, vitamina K y folatos. Su perfil nutricional la convierte en aliada para quienes buscan perder peso, mejorar la digestión o reforzar el sistema inmune. Además, sus antioxidantes , como los glucosinolatos e isotiocianatos, ayudan a combatir el daño celular y reducir procesos inflamatorios. Su popularidad se ha visto también impulsada por lo versátil que resulta en la cocina. Su sabor suave y su textura firme permiten que adopte múltiples formas, desde masas sin gluten hasta sustitutos de carbohidratos. En la tendencia low carb y keto, es una auténtica reina. Sin embargo, a pesar de todas estas virtudes, la coliflor arrastra una fama difícil de ignorar: su olor al cocinarla. Afortunadamente, este pequeño problema tiene solución, según la nutricionista y divulgadora Boticaria García . En uno de sus vídeos, la experta da «tres ideas para que cuando comas coliflor no se atufe toda la casa». Lo primero a tener en cuenta, señala, es que «el culpable del olor es el azufre ». «Al hervirla, el calor y el agua rompen sus compuestos y el vapor lo reparte por toda tu cocina, y hasta la del vecino», explica. La primera opción es cocinarla al horno , lo que implica «calor seco, menos agua y menos sustancias volando por el aire». De esta forma, añade García, «el olor se queda bajo control». En segundo lugar, también se puede hacer salteada . «Misma idea, al no haber ese exceso de agua, no hay vapor que transporte el aroma por toda la casa», señala la nutricionista. Por último, nos encontramos con lo que ella define como «la opción estrella», que es consumir coliflor congelada . «Ojo a esto. Como pasa por un escaldado rápido antes de congelarse, se frenan las reacciones que provocan el mal olor. Es abrir la bolsa y listo. Conserva sus propiedades y huele mucho menos», detalla. Con estas estrategias, la experta trata de demostrar que es muy sencillo evitar que el aroma desagradable de esta verdura se adueñe de tu cocina: «Si te molesta el olor de la coliflor, pues no la comas al vapor ».