Cómo hacer las mejores torrijas de leche tradicionales esta Semana Santa 2026: una receta casera rápida y sencilla
2026-03-21 - 17:30
Unas torrijas jugosas continúan siendo el postre estrella de la Semana Santa y su tradicional receta ha pasado de generación en generación. Leche frita cántabra, borrachuelos malagueños, panquemao o flores fritas de Castilla-La Mancha son solamente algunos de los numerosos dulces tradicionales que se elaboran en España con motivo de estas fechas. Aunque, de todos ellos, las torrijas de leche es el más popular en todo el país. En los últimos años, la receta tradicional ha sufrido variaciones para adaptarse a nuevos gustos y estilos de vida, ya sea haciéndolas más saludables con una freidora de aire o apostando por innovar en la preparación, añadiendo a las torrijas complementos como el chocolate, las natillas o la miel. No obstante, la manera más habitual de comer torrijas es a través de la receta de toda la vida. Esta, eso sí, lleva su tiempo y no todo el mundo dispone del necesario para preparar torrijas de forma tradicional. Por esta razón, te proponemos una manera más rápida y sencilla de hacer torrijas, pero con el mismo resultado. Receta de torrijas de leche superjugosas Para los amantes de los dulces y, más aún, de las torrijas superjugosas, con muy poco tiempo para cocinar, hemos preparado esta receta rápida y sencilla con la que sorprender en casa estos próximos días de Semana Santa. Su tiempo de elaboración es de 20 minutos y saldrán como unas ocho torrijas, en función del tamaño de la barra de pan. Los ingredientes perfectos para unas torrijas de leche Una barra de pan (del día o duro) 600 ml. de leche 3 huevos. Canela en rama. Canela para espolvorear. 100 gr. de azúcar. Aceite de oliva. Información práctica Tiempo de elaboración: 20 minutos | Kcal. 230 Kcal. Por 100 gr. aprox. Elaboración paso a paso de las torrijas caseras En una olla, calentamos la leche junto con 2 ramas de canela y el azúcar hasta que hierva. Mientras la leche se calienta, cortamos la barra de pan en rebanadas de aproximadamente 2 cm de grosor. Es importante destacar que no es necesario que el pan esté duro o sea específico para torrijas. No pasa nada si el pan es del mismo día, y tampoco pasa nada si elegimos el pan de siempre. Lo crucial es controlar el tiempo de remojo en la leche para evitar que se deshaga. Una vez que la leche haya hervido, la vertemos en un plato hondo donde posteriormente iremos remojando las rebanadas de pan. Preparamos otro plato hondo donde batimos los tres huevos. Calentamos una sartén con aceite a fuego alto para que las torrijas se cocinen rápidamente y no absorban demasiado aceite. Cuando las torrijas estén blandas, pero sin llegar a desmenuzarse, las retiramos una por una, las pasamos por el huevo batido y las freímos en el aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Es importante no colocar todas las rebanadas de pan en la sartén de una vez, es mejor hacerlo de manera gradual para que se empapen bien. Una vez fritas, las colocamos en un plato con papel absorbente para que escurran el exceso de aceite. Por último, es fundamental aplastarlas ligeramente con una espátula y espolvorear canela o azúcar justo después de retirarlas del aceite. ¿Por qué se hacen torrijas en Semana Santa? Las torrijas son típicas en España durante la Semana Santa, pero también en otros países hispanohablantes como Chile, Colombia, Argentina, Ecuador o parte de México, aunque en estos últimos también puede conocerse como tostada francesa. El motivo de que las consumamos durante la Semana Santa se debe, con mucha probabilidad, a la necesidad de aprovechar el pan sobrante, que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era menos consumido, aunque existen todo tipo de teorías que se remontan a varios siglos atrás de historia. Por un lado, hay quienes hablan de su estrecho vínculo con la representación de la sangre y el cuerpo de Cristo, ya que durante muchos años, la tradición instaba a acompañar a las torrijas en bares y tabernas con un vaso de vino. Por otro lado, algunos historiadores consideran que es una costumbre que viene de las monjas que, durante estas fechas, buscaban la forma de aprovechar el pan duro, elaborando un dulce. ¿Cuántas calorías tiene una torrija? Si eres de los que se preocupan por mantenerse en forma, aunque esto suponga renunciar a un auténtico manjar como son las torrijas, debes tener claro que las calorías que puede tener una torrija varían, principalmente, dependiendo de si esta se ha hecho de forma casera o se han comprado y según los ingredientes empleados en ella. No es lo mismo una torrija a la que se añade crema o miel, que una torrija en la que se ha puesto más cantidad de azúcar o en la que se haya empleado pan brioche en lugar de pan al uso o un tipo de pan más ligero. En este sentido, hay personas que añaden a la leche más cantidad de azúcar y, después, espolvorean más azúcar por encima, llegando a utilizar hasta 200 gramos de azúcar para la receta. Estas torrijas pueden llegar a tener más de 280 calorías por cada 100 gramos. En cambio, si se controlan los ingredientes calóricos o se elige un pan menos graso, el aporte de calorías puede ser de unas de 200 a 240 por cada 100 gramos. Cómo conservar las torrijas una vez preparadas El mayor problema que te encontrarás al conservar las torrijas es que no hay nada como comerlas recién hechas. Este dulce se disfruta mucho más poco tiempo después de haberlo pasado por el aceite y el azúcar o el almíbar. Aun así, se entiende que no todos los días se va a estar elaborando esta receta, por lo que es mejor dejar unas porciones de más y conservarlas para aprovecharlas otro día en desayunos o meriendas. Y si te preguntas cuál es la mejor manera de guardarlas, te despejamos la duda. El recipiente a utilizar debe ser el vidrio, ya que conserva mejor los alimentos (y más si van directos a la nevera). Las torrijas tienen la fortuna de ser un alimento que aguanta bien a temperatura ambiente. Esto se debe principalmente a los ingredientes que contiene, ya que la grasa actúa como un conservante natural. Por ello, podrás dejarla a temperatura ambiente (pero siempre bien protegidas para evitar patógenos directos) si tienes pensado comerlas entre 24 a 48 horas. Si tu idea, por otra parte, es mantenerlas en la nevera o en el congelador (sí, las torrijas se pueden congelar) lo más recomendado es que lo hagas por separado. Es decir, se pueden almacenar en un recipiente hermético, pero separadas cada una por un papel encerado o papel de aluminio para que no se queden pegadas entre ellas. Todas las recetas de torrijas para Semana Santa Cómo hacer torrijas en el microondas Cómo hacer torrijas con pan brioche Cómo hacer torrijas a la francesa Cómo hacer torrijas sin gluten Cómo hacer torrijas a la naranja Cómo hacer torrijas con miel y leche Cómo hacer torrijas sin huevo Cómo hacer torrijas caramelizadas Cómo hacer torrijas al vino Cómo hacer torrijas con leche condensada Cómo hacer torrijas con crema Cómo hacer torrijas sin azúcar Cómo hacer torrijas veganas