¿Cómo se reparten los diputados de Aragón entre las tres provincias?
2026-01-31 - 11:55
Los aragoneses están llamados a las urnas el próximo 8 de febrero. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el censo electoral de esta comunidad asciende a 1.036.321 personas. A todas ellas hay que sumarle las más de 44.000 personas que residen en el extranjero y que también tienen derecho a voto. La cita llega después de que el hasta ahora presidente de Aragón, Jorge Azcón, tuviera que adelantar las elecciones tras las grandes dificultades que encontró para aprobar los Presupuestos de 2026. Zaragoza concentra la mayor parte del electorado (725.471 personas), seguida de Huesca (165.992 personas) y Teruel (100.430 personas). Esto quiere decir que la capital maña será una circunscripción clave en la formación de las mayorías parlamentarias. El reparto de escaños en Aragón Su sistema se encuentra regulado en el Título IV de la Ley Electoral de la Comunidad Autónoma de Aragón. Lo primero de todo es que las Cortes se forman con tres repartos de escaños independientes. Esto implica que los partidos políticos tienen que presentar listas para cada una de las circunscripciones. Son 67 escaños los que están en juego. En la primera fase del reparto cada provincia recibe 14 escaños. Tras esto, hay que distribuir los restantes. Esto se hace en función de la población con la que cuenta cada circunscripción. Eso sí, hay que tener en cuenta que para poder entrar en el reparto de escaños, es necesario haber obtenido al menos un 3% de los votos en la provincia. Se trata de un sistema que está diseñado para intentar garantizar la representación de los territorios menos poblados, por ejemplo, Teruel. De esta manera, evitan que Zaragoza, al ser la más grande, absorba la mayor parte del Parlamente autonómico. La legislación electoral aragonesa incluye, además, un sistema de corrección para evitar desajustes en la representación. Tras el reparto inicial de escaños, según el criterio poblacional, se comprueba que la relación entre número de habitantes y diputados no provoque una desigualdad excesiva entre territorios. En concreto, la norma fija que la proporción de Zaragoza, la provincia con mayor población, no puede exceder en más de tres veces la ratio de población por escaño de Teruel, la menos poblada.