Cándido Conde-Pumpido y su faceta más desconocida: "Yo dejaría el derecho ahora mismo por la música"
2026-02-26 - 13:43
Cándido Conde-Pumpido Varela es conocido por muchísimas facetas de su vida y por muy diversos sectores. Por un lado, está el hecho de ser un reconocido abogado penalista —es abogado del ICAM desde junio de 2003, especializado en Derecho Penal Económico y galardonado con el premio Toga de Oro a la excelencia jurídica en junio de 2023—, siendo quien ha llevado, por ejemplo, el caso de Rafael Amargo. Asimismo, ha sido carne de la prensa del corazón por su relación en el pasado con la televisiva Lara Dibildos. Y, por supuesto, por su apellido, dado que es el hijo del antiguo fiscal del Estado y actual presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido Tourón. También ha aparecido su nombre en los titulares de la sección de Sucesos de varios medios por varias presuntas agresiones sexuales. Por una parte, la que interpuso Aline, una prostituta que afirmó haber sido violada en grupo por varios hombres, entre ellos Cándido Conde-Pumpido Jr., en un chalé de San Blas, en Madrid, donde él reside. Sin embargo, esta historia acabó con Aline retirando la denuncia, siendo detenida en Málaga por intento de asesinato en Brasil, donde estaba en busca y captura, y llegando a fingir su propia muerte. Por otro lado, en la primavera de 2024, acudía al Juzgado de Violencia sobre la Mujer de la capital para testificar por la denuncia que le ha interpuesto una antigua novia por presunta violencia machista, así como por tentativa de homicidio, dado que la demanda afirmaba que el hijo del presidente del Constitucional supuestamente la atacó con un cable del cargador del móvil, la amenazó de muerte en varias ocasiones y llegó a obligarla a bajarse del coche en el que iban, en un arcén de la A-6. A los dos días sería puesto en libertad con cargos. Pero ello no evitó que se sintiese perseguido, por lo que llegó a ofrecer, a través de un comunicado en vídeo en Instagram, una recompensa de 20.000 euros, pidiendo la colaboración ciudadana para llevar a cabo diversas reclamaciones por la "persecución" de la que se había "visto objeto", afectando a su "intimidad". No hay que dejar de mencionar que Cándido Conde-Pumpido Varela hubo de ser, en mayo de 2024, ingresado en el hospital Ramón y Cajal tras sufrir un brote psicótico después de protagonizar una gran bronca en la puerta de Mediaset, razón por la que solía acudir al psiquiatra. Ahora, desde Vanitatis han dado a conocer otra faceta más del letrado que hasta ahora había pasado mucho más desapercibida: la música. Y eso que él nunca la ha ocultado, si bien al responder las preguntas del medio queda patente que es su verdadera vocación. "Siempre he sido muy musical. Siempre he andado canturreando, componiendo y, hacia los 20 años, cuando era delegado en la facultad y tenía trabajo en una empresa de informática, lo dejé todo, me compré una guitarra y me metí en un grupo con mis amigos", ha revelado. Pero, lo que es más sorprendente es que aquel giro en su vida ha tenido una enorme continuidad, a pesar de que también haya acabado con la toga y las leyes. De hecho, su banda, a la que curiosamente le pusieron de nombre Alijo, sigue en activo, hasta el punto de que en 2011 decidieron implicarse mucho más, siendo ese el año en el que la banda "toma bastante forma". "Yo les digo a mis amigos que me entrego a ellos y que, además, trabajaré como abogado de la banda, porque si tocan en la calle les ponen una multa, y yo los defiendería, o el tema de royalties y todo eso", ha agregado, así como que hoy por hoy es quien también negocia los contratos antes de subirse al escenario y quien hace las canciones. "Ahora, en la actualidad, tengo 50 temas sin haber grabado, compuestos y guardados, que tengo que ir trabajando", ha declarado, así como reconoce que una de las canciones "más importantes" de su carrera es Harto de quererte. "Trabajé mucho en ese tema en 2024, cuando estaba con Lara, ella lo ha escuchado, lo vivió en primera persona y es una letra que es premonitoria de algo que me pasó después, como muchos saben. Y en esa época Lara estaba conmigo, me acompañaba a muchos conciertos, venía a verme", ha relatado. Divorciado, sin pareja conocida pero expectante por lo que pueda depararle el futuro, Conde-Pumpido reconoce la música es un pilar fundamental en su vida. "Yo dejaría el derecho ahora mismo y ya lo dejaría solo por placer. Estaría mejor en una isla caribeña, en una hamaca, que trabajando como abogado. Pero bueno, dicen que el trabajo dignifica y ahí estamos", ha dicho, a pesar de que componer, como puntualiza, cuando puede. "Me sale solo: tengo un piano en casa, cinco guitarras y poco tiempo: incluso tuve que parar de componer porque había demasiados temas y material para editar". "Fíjate si me gusta la música que mis hijos van a piano desde que tenían seis meses", ha finalizado, así como que no va a dejar la abogacía por una simple cuestión crematística: "Si no doy más conciertos es porque no sale a cuenta, es muy caro".