César Tienda, fisioterapeuta: «Las pequeñas pérdidas de pipí son un signo de que el suelo pélvico está empezando a fallar»
2026-03-07 - 08:53
En la salud, como en la vida, solemos prestar atención solo cuando el ruido es insoportable. Sin embargo, el cuerpo tiene su propio lenguaje de señales sutiles, pequeños «avisos» que muchas veces decidimos ignorar o, lo que es peor, normalizar. Uno de los temas donde más ocurre esto es en todo lo relacionado con el suelo pélvico . Recientemente, César Tienda, fisioterapeuta en el Hospital Centro de Andalucía , ha puesto el foco sobre una realidad que afecta a miles de personas. A través de un vídeo subido por el propio centro, el especialista advierte sobre esas pequeñas gotas al reír o al toser no son «cosas de la edad» ni algo con lo que haya que aprender a vivir. Son, en realidad, la primera luz de alarma de que algo no está funcionando como debería. Uno de los mayores obstáculos que encuentran los fisioterapeutas especializados en esta área es la resignación de los pacientes . César Tienda explica que mucha gente no suele dar importancia a síntomas leves. «Las pequeñas pérdidas de pipí al toser, al saltar o al reírte son ya un signo de que el suelo pélvico está empezando a fallar», afirma. El problema es que, al ser situaciones puntuales, solemos pensar que es algo anecdótico. Sin embargo, el suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que sostienen órganos vitales como la vejiga, el útero y el recto. Cuando ese «suelo» cede, aunque sea mínimamente, la función de cierre se ve comprometida . Ignorarlo solo facilita que el problema avance. No todo son pérdidas evidentes. Existen otras señales que César destaca y que a menudo pasan desapercibidas en el día a día: Según el experto, estas situaciones generan un desgaste importante en la calidad de vida, limitando las salidas sociales, los viajes o incluso el descanso nocturno. Otro de los puntos fundamentales que trata el fisioterapeuta del Hospital Centro de Andalucía es la dispareunia, es decir, el dolor en las relaciones . En una sociedad donde todavía existen tabúes sobre la salud sexual, muchas personas sufren en silencio pensando que es algo «psicológico» o simplemente mala suerte. César Tienda es tajante en este sentido: «No se puede normalizar el dolor en una relación. Nunca, nunca, nunca debe de doler». Cuando aparece esa molestia, es un indicador directo de que algo está fallando a nivel físico. Puede ser un exceso de tensión muscular (hipertonía) o cualquier otra disfunción que un especialista en suelo pélvico puede tratar con éxito. Cuando la debilidad del suelo pélvico avanza, los síntomas se vuelven más físicos y evidentes. César menciona la sensación de pesadez vaginal o incluso la percepción de un «pequeño bultito» en la zona. «Eso ya nos indica que hay un prolapso, ya sea de vejiga, de útero o de recto», explica. Un prolapso es, básicamente, el descenso de uno de estos órganos debido a que los tejidos que deberían sujetarlos han perdido su firmeza. Detectar esto a tiempo es vital . El objetivo de consultar con un fisioterapeuta especializado es «saber parar a tiempo para evitar que vaya a más y, al final, haya que pasar por el quirófano». La fisioterapia puede, en muchos casos, fortalecer la zona y revertir o frenar estos descensos antes de que la cirugía sea la única salida. Y es que la salud del suelo pélvico no es un tema estético ni menor, es una cuestión de autonomía y bienestar básico. Así que si notas que al reírte te mojas un poco, si sientes que tu vejiga nunca está vacía o si las relaciones han dejado de ser placenteras para ser dolorosas, no esperes, consulta a un especialista .