TheSpaineTime

"Cada enfermo es una historia que une el cuerpo con la emoción"

2026-02-28 - 11:43

En el centro de la nueva visión que ofrece el psicoterapeuta José Luis Marín, autor del libro 'La salud mental no existe. La salud sí' (ed. Grou), el argumento clave es que durante décadas hemos separado la mente del cuerpo como si fueran piezas sueltas. Con frecuencia, médicos y psicólogos suelen tratar síntomas aislados sin atender al cuadro general ni indagar en las verdaderas causas de nuestro malestar. En claro desafío de la corriente dominante, el doctor asegura que la biología, las emociones y el contexto social están profundamente entrelazados, y propone un cambio de paradigma: dejar de tratar los síntomas y empezar a cuidar a las personas para comprender por qué nos sentimos mal y qué necesitamos para vivir mejor. "Lo que nos pasa en el cuerpo, también sucede en la mente" Partiendo de la base de que la enfermedad no son manifestaciones aisladas, sino que debemos observarlas de manera integral, Marín defiende la medicina psicosomática. "No hay bienestar físico sin bienestar mental ni viceversa". La primera mirada necesaria según el experto es hacia la infancia: "lo que haya ocurrido en esos primeros años en el entorno familiar puede tener consecuencias psicogénicas décadas después, porque el estrés y la tensión asociados al trauma alteran el buen funcionamiento de todos los sistemas corporales". De la misma manera, el sistema psico-neuro-endocrino-inmunitario ofrece una visión global a lo que nos ocurre cuando nuestras emociones movilizan los sistemas defensivos de nuestro organismo y afectan a la actividad del sistema inmune, que regula cómo nuestro cuerpo se enfrenta a una lesión o enfermedad. "Si nos rompemos una pierna y sólo tratamos el problema corporal, las emociones que nos surgen en ese momento terminarán por pasarnos factura, no sólo a nivel mental y corporal, sino también a nivel social", asegura. "Hay que dinamitar el sistema sanitario actual porque no funciona" El doctor Marín continúa advirtiendo, desde su punto de vista, que "tenemos que dejar de hablar de salud mental como algo con entidad propia, separado del resto de nuestras circunstancias, y en su lugar incidir más, precisamente, en nuestras circunstancias". Y añade: "Frente a la fragmentación del cuerpo y la falacia de la división cuerpo-mente, la psicosomática es una manera de mirar al paciente y entender que no se puede separar lo biológico de lo psicológico. Que las emociones, los estados de ánimo, lo puramente mental, afectan de forma definitiva a nuestra salud. Cada enfermo es una historia que une el cuerpo con la emoción. No hay que mirar a la enfermedad, hay que mirar al enfermo". "Si dejamos de lado las mejoras innegables en cirugía y algunas enfermedades que sí se tratan ahora con muchísima más facilidad, como las infecciosas, podemos decir sin miedo a equivocarnos que el modelo en el que pusimos toda nuestra fe no nos ha servido de mucho. Tenemos más enfermedades crónicas, más suicidios infantiles, más fracaso escolar, más pacientes medicados, más psicólogos, más psiquiatras:" "Nada de lo que hacemos como seres humanos es solo mental, o solo corporal" ¿Qué es la depresión? "Una manera de estar mal, una manera de expresar un sufrimiento individual que nunca nunca se manifiesta solamente a través de lo mental. Nada de lo que hacemos como seres humanos es solo mental o solo corporal. Casi todo lo que creemos sobre la depresión y otros trastornos mentales está equivocado o es contradictorio. Y casi todo lo que hacemos para tratarlos está mal hecho o es insuficiente". Desde su perspectiva, "necesitamos una nueva manera de entender al ser humano. Volver a colocar a la persona en el centro, comprender su historia, dar importancia a qué le ha pasado por encima de lo que le pasa en el momento. No aliviaremos el sufrimiento de nadie a base de sumar psiquiatras, psicólogos, medicinas, psicofármacos, diagnósticos, etiquetas. No es cuestión de más, es cuestión de otro enfoque, otra forma de mirar". Y se lamenta: "No solo continuamos con la distinción entre cuerpo y mente a través, por ejemplo, de las distintas facultades, sino que lo que ha ido haciendo la medicina es fragmentar y fragmentar el cuerpo en partes cada vez más aisladas. En medicina, el ser humano ha dejado de ser un todo". "La salud mental no existe" Una de las frases que más le gusta repetir al doctor, y que tiene mucho que ver con el legado que todavía arrastramos de Descartes y de la fragmentación de la medicina es que "la salud mental no existe. Tenemos que dejar de hablar de salud mental como algo con entidad propia, separado del resto de nuestras circunstancias". Llevamos mucho tiempo trabajando por la enfermedad "y no por la salud. Como no podía ser de otra forma, eso mismo nos ha ocurrido con la llamada 'salud mental'. La salud mental es un concepto vacío porque quienes hemos trabajado en sus centros jamás hemos podido trabajar realmente en ella". La idea que pone sobre la mesa el experto es que la fragmentación de la medicina no está funcionando ni para los médicos ni para los pacientes. Este relato de que podemos tratar una rodilla sin preocuparnos por el estado anímico del paciente que ha sufrido la lesión, o de que podemos tratar la salud mental a base de pastillas sin revisar qué más afecta al paciente solo nos está produciendo frustración, dolor y falta de respuestas. La medicina trata a seres humanos, y todos ellos tienen una mente y un cuerpo que funcionan en conjunto", concluye.

Share this post: