Cae una banda que explotaba a trabajadores con jornadas de 17 horas al día a 40 grados, sin remuneración y en condiciones inhumanas
2026-02-06 - 11:55
Jornadas de trabajo de hasta 17 horas al día, de lunes a domingo, sin descanso alguno, por supuesto, sin vacaciones, sin recibir compensación económica a cambio de su labor y en condiciones «absolutamente inhumanas» con temperaturas de hasta 40 grados y sin posibilidad de ventilar. Así tenían estaban una docena de personas, sometidas a explotación laboral por parte de una organización criminal que ya ha sido desmantelada por la Policía Nacional en una operación en colaboración con la Inspección de Trabajo de Palencia y que ha permitido la detención de cinco personas. Todo después de que en junio del pasado año detectasen irregularidades en varios obradores de pan situados en las localidades palentinas de Aguilar de Campoo y Ampudia. Ahí arrancaba una investigación que permitía «constatar» que la banda «se aprovechaba de la situación de vulnerabilidad» de personas extranjeras, según ha dado a conocer este viernes el Cuerpo. De hecho, los tejemanejes arrancaban incluso antes de que los trabajadores llegasen a las panaderías y pastelerías, pues primero lograban certificados de insuficiencia de candidatos emitidos por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León, documentos que posteriormente eran utilizados para tramitar las autorizaciones de residencia y trabajo de las personas migrantes que caían en la red de explotación. Contaban incluso con intermediarios para la gestión de esos trámites administrativos, con pagos en efectivo de entre 15.000 y 20.000 euros. Y cuando las víctimas llegaban a España, comenzaban a ser sometidas a presiones y amenazas: de no cumplir con las condiciones impuestas, iniciarían la revocación de sus permisos de residencia y trabajo, con «el consiguiente riesgo de perder su situación administrativa y ser deportados a su país de origen». Así que bajo esas coacciones, arrancaba su trabajo en el obrador, donde también «eran aleccionados» para no abrir a los agentes o mentir en caso de inspecciones de Trabajo. No podían irse de la lengua, pues estaban bajo vigilancia continua con sistemas de videograbación, «lo que generaba un clima permanente de miedo y coacción», han señalado desde la Policía. Por delante, jornadas de entre 10 y hasta 17 horas por día, todos los días de la semana, sin descanso alguno, sin vacaciones y sin recibir compensación económica, siendo obligadas a desempeñar su labor en obradores de pan y pastelería con temperaturas que superaban los 40 grados y sin poder abrir puertas y ventanas por orden del jefe, por lo que algunas de las víctimas de esta explotación laboral llegaban a desnudarse para poder soportar el calor extremo. Además, los centros de trabajo presentaban «graves deficiencias» higiénico-sanitarias, hasta el punto de encontrase insectos y roedores, «lo que evidenciaba la absoluta falta de medidas de salubridad», han señalado desde el Cuerpo. Había más: las víctimas trabajaban y también vivían «en condiciones absolutamente inhumanas», en casas que hasta el dueño tenía ocupadas por el propio empresario o colindantes a los obradores. Ni siquiera él pagaba las facturas de consumo, que debía sufragarlas el propietario, al que también tenían sometido a coacciones. Un amplio dispositivo permitía la desarticulación de la banda criminal, con cinco registros simultáneos y la clausura de dos obradores de pan por orden judicial, además de la liberación de doce víctimas. Cinco personas -entre ellas los principales responsables de la banda- han sido detenidas, cuatro en Palencia y una más en Alicante, y no se descartan nuevos arrestos hasta lograr «la completa erradicación» del entramado criminal.