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Caracoles y perros teniendo sexo: así se preparó sus escenas esta actriz de 'Los Bridgerton'

2026-01-30 - 17:15

A Kate Sharma, nadie debe enseñarle a tener sexo. Lo demuestra en Los Bridgerton, cuya cuarta temporada se estrena en dos partes en Netflix España: la primera, disponible desde el 29 de enero y la segunda, a partir del 26 de febrero. De todas formas, Shonda Rhimes ya ha prometido que, si nada falla, estamos en el ecuador de la serie. Aún quedan otras cuatro temporadas. Simone Ashley se incorporó a la serie en su segunda temporada, en la que interpreta a Kate Sharma. Antes de esto, ya la conocíamos de Sex Education, aunque la verdadera educación sexual llegó en Los Bridgerton, como ha explicado Simone Ashley en el podcast The Envelope. Educación sexual que incluía algunas de las imágenes menos eróticas que el cerebro humano pueda concebir. Las clases de sexo de Simone Ashley En su entrevista, Ashley recordó la previa de sus escenas de cama con Jonathan Bailey. Pese a que, como la propia coordinadora de intimidad (una figura recién llegada a la industria del cine) contó, al final fueron Ashley y Bailey los que coreografiaron y diseñaron su propia escena de sexo, lo hicieron con mucha teoría sobre la mesa. O algo parecido. En una habitación, que Ashley define como un lugar seguro en el que, no obstante, pasó tanta vergüenza como se sintió vulnerable, los protagonistas de Los Bridgerton fueron reunidos para ver vídeos. Y no los vídeos que puedas tener en mente: vídeos de animales reproduciéndose. A Ashley, se le quedó particularmente grabada la imagen de unos caracoles disfrutando de la intimidad, aunque también recuerda vídeos de chimpancés y perros apareándose. Esto, una vez superada la barrera del shock, la convirtió en poco menos que una experta en el comportamiento sexual de los caracoles: “Pongámoslos a ellos como ejemplo”, dice en la entrevista, “cuando los caracoles se reproducen, generan una especie de plasma que los entrelaza. Así que, en el fondo, era una escena bastante sensual, con un ritmo muy tranquilo, y todos pensábamos “’así que debemos movernos como el caracol, como el plasma, es como ver la miel caer’” El objetivo, además de restarle tensión a las escenas sexuales que rodarían, era el de mostrarle los diferentes ritmos que los animales imprimen en sus relaciones y las diversas formas de apareamiento existentes, de forma que si el director, en algún momento, quería que los actores se hicieran una idea exacta de cómo debían moverse en la cama, en lugar de una larga explicación, el cineasta solo tuviera que decir: “¡Como el vídeo de los perros!”.

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