Cargar un coche eléctrico en solo 9 minutos ya es posible: así es la nueva batería de BYD
2026-03-18 - 06:10
La tecnología de los vehículos eléctricos avanza a pasos agigantados para mejorar los sistemas de batería y carga. Poco a poco estos coches van avanzando en su particular carrera de la autonomía para alcanzar una similar a la de los de combustión. Un aspecto que el gigante chino BYD ha logrado revolucionar gracias a nuevas tecnologías que dejan atrás las preocupaciones por el tiempo de carga y la distancia que se puede recorrer sin tener que acudir a un enchufe. El fabricante asiático ha dado un paso de gigante al desarrollar su nueva Blade Battery 2.0. Un sistema acompañado de la tecnología Flash Charging, un cargador que ofrece hasta 1.500 kWh de potencia mediante un solo conector, que dota esta nueva pila de registros de récord: pasar del 10% al 70% apenas requiere cinco minutos, mientras que alcanzar del 10% al 97% solo necesita nueve. Registros que se podrán ver próximamente en Europa y España de la mano del gran turismo Denza Z9GT, su marca premium. Unas cifras que apenas se ven resentidas en condiciones de clima extremo, un factor diferencial en este tipo de baterías. Con temperaturas de hasta -30oC, que suelen reducir notablemente el tiempo de carga, pasar de 20% al 97% sería cuestión de solo 12 minutos. Pero este no es la única novedad. Esta nueva Blade Battery 2.0 también ha aumentado su autonomía gracias al aumento del 5% de su densidad energética. Ahora puede recorrer más de 1.000 kilómetros sin tener que enchufarla, de acuerdo con el ciclo chino CLTC, aunque podría ser algo menor según los estándares europeos. Una tecnología puntera A pesar de que esta carga rápida y la alta densidad suelen concebirse como características opuestas, el fabricante asiático ha logrado encontrar la solución en este incremento de la densidad. Un hito que ha alcanzado con el sistema de trasporte iónico FlashPass, basado en tres innovaciones tecnológicas que han resultado clave: la introducción del cátodo Flash-Release, con un tamaño de partícula multinivel; el electrolito Flash-Flow, con un proceso de optimización de alta precisión; y el ánodo Flash-Intercalate, con una estructura multidimensional de inserción de litio. Tres tecnologías que, en conjunto, permiten reducen la resistencia interna, lo que permite, a su vez, disminuir el calentamiento. Incluye, además, una nueva capa SEI (interfase de electrolito sólido) desarrollada con ingeniería molecular y optimización estructural. Una cobertura ultrafina que mejora la conductividad iónica, pero lo suficientemente densa para mantener estabilidad química. Nuevos elementos y novedades que cumplen con los estándares de seguridad. Las pruebas de estos nuevos sistemas concluyeron sin fugas términas ni combustión tras 500 ciclos de carga. Una tecnología que ya está presente en más de 4.200 estaciones en China y que podría llegar a 20.000 a final de 2026. Este objetivo no es baladí, pero será posible gracias a la combinación de un sistema de almacenamiento energético de descarga ultrarrápida. Un elemento que permite, incluso, superar los límites de la red eléctrica en cuestión y que hace uso de una batería que se recarga a bajas velocidades para actuar como reserva de energía o como amplificador de potencia.