Carolina Sobe: "Trump es un loco caprichoso con poder, aunque Obama no hizo más que el ridículo"
2026-02-04 - 18:45
Carolina Sobe (Madrid, 1973) es un rostro habitual de la televisión española desde 2009, cuando participó en Gran Hermano XI. "El secreto para triunfar es muy sencillo: tienes que tener un plan A, para que la tele sea el plan B y no te conviertas en el plan C", afirma. A diferencia de otros tertulianos, "que no se mojan por miedo a perder la silla", Sobe siempre ha dicho "lo que pensaba". "Si no me llaman, me da igual, vuelvo al centro de depilación láser y ya". Además, añade entre risas: "Negras, con peluca, ojos naranjas y un guante, no hay muchas". Toda una declaración de intenciones sobre el último pódcast Leyendo el Periódico 20minutos. La invitada reconoce no estar muy informada de la regularización de migrantes que el Gobierno ha anunciado, en acuerdo con Podemos, para medio millón de personas sin papeles. Pero se enfada al escuchar que PP y Vox se oponen a la medida alegando un 'efecto llamada'. "Cuando en los 80 y 90 muchos españoles se iban a otros países a buscar trabajo, nadie puso un número límite para decir 'hasta aquí podemos leer', como Mayra Gómez Kemp". También advierte: "Yo estoy a favor de que la gente venga, pero con intención de trabajar. Para ser un número más y una boca más, no iría a otro país". De origen guineano, aunque nacida en España, Sobe es hija de un político que asesoró a otros dirigentes españoles y luchó en su país contra el régimen de Teodoro Obiang, el dictador más longevo del mundo, en el poder desde 1979. "Son países que no avanzan porque hay una persona que gobierna porque le sale de las narices y se lo quiere llevar todo", apunta. "Ya verás, ahora no me van a dejar entrar en Guinea. Como en Cuba", bromea. Vetaba el móvil y hasta la PlayStation: estamos creando generaciones de encefalograma plano Pasamos a las páginas de Internacional, que en las últimas semanas recogen escenas de miedo en las calles de Minneapolis por las deportaciones forzosas de las fuerzas del ICE contra inmigrantes indocumentados. "Al señor Trump se le ha ido la cabeza lo más grande", dice la invitada. "Si en tiempos remotos, fuisteis a buscar negros a África para que os recogiesen el algodón y os limpiasteis la casa, ¿ahora qué quieres?", recrimina al mandatario, "un rico caprichoso" que no le cae "nada bien". "Tampoco era fan de Obama, que iba a ser el salvador, y mira todas las guerras en las que se metió. No hizo nada más que el ridículo", agrega. En Francia, anunciaron la prohibición del uso de las redes sociales a menores de 15 años y el veto de los móviles en los colegios, justo antes de que el presidente Pedro Sánchez siguiera su ejemplo. "Lo firmo. Yo vetaba hasta la PlayStation; estamos generaciones de encefalograma plano. Los niños no saben jugar ni mantener conversaciones. ¿Dónde están las canicas, el ‘Churro va’, el ‘Verdad o beso' La vida real", reivindica la madrileña. "Y ahora lo de la IA... ia, ia, oh. Me niego. Nunca he entrado en ChatGPT. No me gusta que alguien controle hasta tus pensamientos. Me duele la cabeza, ¿qué puedo tomar?. Pues, chica, tómate el día libre y vete al médico". ¿La muerte de Sálvame? En la sección de Cultura, 20minutos contó recientemente la cancelación de No somos nadie, el programa de TEN presentado por María Patiño, en el que participaba Sobe. "Me ha dado muchísima pena", reconoce. "Pero ahora sí me voy a meter en un jardín de los buenos: cuando mareas al público, al final pasa de ti. Primero fue Ni que fuéramos Sálvame, después Ni que fuéramos Shhh, luego Tentáculos y, por último, No somos nadie”, enumera. A su juicio, este ha sido el último intento del formato Sálvame. "Creo que sí, que es la muerte definitiva de Sálvame. El mundo del corazón es como las noticias, que cada vez se leen menos en papel. Si no funciona en Telecinco o La 1, que son los principales escaparates y los más fáciles, no va a funcionar en ningún sitio", señala. Yo solo voy a los realitys cuando necesito pasta. Ahora, por ejemplo, quiero comprarme un coche Para Sobe, el mejor tertuliano con el que ha compartido plató es Jimmy Gimenez-Arnau: "Era una máquina, superrápido y divertido", dice sobre el colaborador, ya difunto. También Kiko Matamoros "es muy completo". "Hay veces que es el de Tolosa, que todo lo sabe, pero da gusto sentarte y tener una conversación con él". Preguntada por el éxito de La Casa de los Gemelos, el polémico reality que arrasa en redes sociales, la colaboradora lo tiene claro: "Los gemelos le han dado a la gente lo que quiere ver. Espectáculo y show. Antiguamente, cuando veías un Sálvame, había unas audiencias de la leche porque iban a machete. Y ellos hacen eso: a lo vasto, a lo bruto y a la me cago en diez". Aunque Sobe confiesa que no iría a su programa. "A mí llevarme a límites es malo, acabamos con los federales de Donald Trump. Se me sube la africanía a la punta del pelo y lío una que no es ni medio normal". Antes de terminar el periódico, confiesa que a Supervivientes o GH Dúo sí iría. "Siempre he ido a un reality es porque necesitaba pasta", dice, reconociendo que se está sacando el carnet de conducir y quiere comprarse un coche. "No bebo, no fumo, no me drogo y follo de vez en cuando. Me compro un coche y lo compro a tocateja, para irme cada fin de semana a Benidorm. No necesito más".