Clonar los corgis de Isabel II para vender los cachorros: el plan frustrado de Sarah Ferguson
2026-03-24 - 10:40
La difunta Reina Isabel II siempre fue una gran amante de los animales , más concretamente de los caballos y de los perros, a los que mostraba una devoción especial. Pero, a lo largo de toda su vida, hubo una raza que cautivó especialmente a la monarca inglesa: los corgis . Una pasión que comenzó cuando su padre, el Rey Jorge VI, le regaló por su 18 cumpleaños una perrita llamada Susan. La primera -de una larga saga de hasta 30 perros, la mayoría descendientes de esta-. Este primer perro fue tan importante para Isabel que incluso cuenta con una lápida conmemorativa en Sandringham. Tras la muerte de Willow -último descendiente de línea directa de Susan-, la madre del actual Rey Carlos III decidió no tener a su cargo más canes para que ninguno de ellos la sobreviviera. Sin embargo, su hijo pequeño Andrés le obsequió poco después con dos nuevos cachorros corgis , Muick y Fergus. Tras la muerte de la monarca, estos perros quedaron al cuidado de su hijo predilecto y su exmujer, Sarah Ferguson. Aunque tras su desahucio el pasado mes de noviembre, Buckingham Palace envió un comunicado para aclarar que los perros acompañarán a sus dueños tras su mudanza de Royal Lodge en Windsor. «Los corgis permanecerán con la familia» , dijeron sin especificar con quién de los dos vivirán. Ahora, el diario británico 'Mail on Sunday' ha publicado una historia de lo más curiosa. Al parecer, tan solo ocho meses después del fallecimiento de Isabel II, Sarah Ferguson viajó a Estados Unidos con una propuesta muy peculiar: clonar a los últimos dos corgis de la Reina -legal en ese país- y volver para vender los cachorros que naciesen de esa camada. Un proceso que iría acompañado de un especie de 'documental' grabado y que se emitiría como un programa de televisión. «Cuando Sarah Ferguson hereda dos de los queridos corgis de la Reina, decide embarcarse en una audaz y controvertida aventura empresarial: clonar a los cachorros reales . Pero mientras se adentra en el complejo mundo de la genética y el protocolo real, Sarah también debe lidiar con sus propios demonios personales y su tensa relación con la familia real. Fergie se emocionó al saber que la Reina la había incluido en su testamento , pero se sorprendió al descubrir que, en lugar de joyas o dinero, le había dejado dos de sus queridos corgis. Fergie se encuentra, como tantas otras personas, ante un cambio drástico en su situación económica en la vejez: ¡necesita ganar dinero!», se puede leer en resumen del programa al que ha tenido acceso 'Mail o Sunday'. Ante el revuelo generado por esta historia, un portavoz de la ex duquesa de York se ha pronunciado al respecto afirmando que, aunque sí que hubo negociación en un principio, finalmente la que fuera nuera de la Reina Isabel II decidió retirarse del proyecto: «Nunca avanzó en las conversaciones con Halcyon Studios, que fueron orquestadas por terceros, y se retiró de ellas por voluntad propia. Siempre escucha propuestas de televisión, pero eso no significa que vaya a llevarlas a cabo. Si en algún momento pareció entusiasmada, es simplemente su forma de ser. Sarah nunca tuvo la intención de sacar provecho económico de los corgis », y finaliza diciendo: «Llevaba muchos años pensando en hacer un programa de televisión sobre perros, mucho antes de tener los corgis y mucho antes de que la presentaran a Halcyon Studios. También tiene otras razas de perros. Cualquier programa resultante nunca habría tratado exclusivamente sobre los corgis».