Comer cuesta en España un 40% más que en 2021: "Castiga tres veces más a los hogares de ingresos bajos"
2026-03-12 - 08:13
Comer en España es hoy un 40% más caro que en 2021, según indica el informe 'La despensa a presión. Radiografía de la inflación alimentaria en España (2015-2025)', elaborado por EAE Business School y que indica que el coste de la vida ha subido un 20% en el mismo lapso de tiempo. El estudio analiza la evolución de la inflación de los alimentos, que se ha vuelto estructural en la última década, desacoplándose del IPC general, y examina su impacto a lo largo de toda la cadena de valor, desde el sector primario hasta el consumidor final. El informe señala que, a pesar de la moderación del IPC en 2025 (situándose en el 2,9%), los precios no han bajado sino que se han consolidado. Según el estudio, se ha producido un 'efecto escalón', que significa que los niveles de precios de 2023-2024 no se revertirán debido a que la estructura de costes (laborales, energéticos y climáticos) ha cambiado para siempre. Esta tendencia inflacionista se ha agudizado las últimas semanas debido al contexto geopolítico internacional. "La guerra en Oriente Medio impulsa la inflación global al encarecer el petróleo y el gas, con riesgo de disrupciones en el estrecho de Ormuz. Esto aumenta los costes de transporte, fertilizantes y energía, presionando al alza los precios de los alimentos y productos de consumo que llegan a la UE. Además, podría elevar las tasas de interés y ralentizar el crecimiento económico global y europeo en particular", explicó el autor del informe y vicedecano de Investigación de EAE Business School, Samer Ajour El Zein. Asimismo, el experto advirtió de que el encarecimiento del gas natural (necesario para producir fertilizantes nitrogenados) y de la logística dispara los costes agrícolas, lo que a su vez eleva los precios de los alimentos. También indicó que las amenazas a la navegación marítima pueden además atascar las cadenas de suministro globales, incrementando los costes adicionales. Brecha en los hogares españoles El estudio de EAE Business School también constata grandes diferencias según el poder adquisitivo. Así, la inflación alimentaria actúa como un "impuesto regresivo" que "castiga tres veces más a los hogares de ingresos más bajos", ya que destinan casi el 20% de su renta a comer, frente al 5% de las familias con rentas altas. En este sentido, ya en 2024 el 9,1% de la población manifestaba llegar a fin de mes con mucha dificultad, con una tasa de riesgo de pobreza o exclusión social del 25,8%. De ahí la importancia de las ayudas públicas destinadas a familias en situación de vulnerabilidad ya que, en caso de eliminarse, la cesta de la compra podría incrementarse entre 350 y 501 euros anuales por hogar. Al segmentar los datos, el estudio muestra importantes diferencias según el territorio: Extremadura, Andalucía y Canarias (comunidades productoras de alimentos) presentan tasas de riesgo de pobreza superiores al 30% y destinan más del 20% de su renta disponible a la alimentación, frente al 12% de Navarra o el País Vasco. La cesta saludable se encarece más Por otra parte, el estudio ahonda en el cambio de hábitos nutricionales debido al encarecimiento de los alimentos y denuncia que se ha producido una "grave fractura nutricional". Así, el estudio constata que las familias han reducido la compra de proteína de alta calidad (como el pescado fresco y la ternera, que han caído cerca de un 12%) para refugiarse en carbohidratos baratos y procesados, cuyo consumo ha repuntado un 8%. En este sentido, la "cesta saludable" se ha encarecido un 40% más que la "cesta de supervivencia", "condenando a las rentas bajas a una dieta obesogénica por necesidades económicas". Esta situación, advierte el informe, podría derivar en un incremento de los costes sanitarios a largo plazo por patologías asociadas a la mala alimentación. Por último, el estudio también analiza el sector de la distribución de la alimentación en España. El mercado se caracteriza por una alta concentración, ya que los cinco principales operadores controlan más del 50% de la cuota de mercado. "Esta composición del sector fue determinante para contener el primer golpe inflacionario, compensándolo con mayores eficiencias logísticas, si bien también contribuye a la fijación de precios", explica el estudio.