Comer en una antigua estación de tren: así es El Tren, el restaurante que revive la historia de Cabra
2026-03-17 - 09:23
Hay lugares que parecen detenerse en el tiempo y transportarte a otra época. Eso es lo que ocurre en El Tren , un restaurante con alma ferroviaria que ha sabido transformar un antiguo punto de paso en un destino gastronómico con identidad propia. El edificio que hoy ocupa El Tren no es uno cualquiera. Se trata de la antigua estación de Cabra, inaugurada en 1893 como parte de la línea de vía estrecha que conectaba Puente Genil con Linares. Durante décadas, este enclave fue un hervidero de actividad: trenes cargados de mercancías, viajeros de paso y una vida marcada por el ir y venir de los trenes. La estación no solo conectaba territorios, sino también historias. Fue clave en el desarrollo económico y social del municipio hasta el cierre de la línea en 1965, cuando el avance de otros medios de transporte dejó en silencio a los andenes de Cabra. Hoy, ese mismo espacio revive con otro tipo de movimiento: el de platos que van y vienen, conversaciones entre vecinos, senderistas y visitantes. Una nueva forma de encuentro que mantiene viva la memoria de este rincón cordobés. El Tren no busca complicaciones, sino ofrecer una carta variada y accesible que acompaña desde el desayuno hasta la cena. Abierto todos los días de 8:00 a 23:00 horas, el establecimiento se adapta tanto a quien busca un café temprano antes de salir a caminar como a quienes se sientan a compartir una comida un soleado sábado de primavera. En su propuesta gastronómica conviven clásicos que nunca fallan con platos más actuales. Desde unas berenjenas en tempura con miel de caña o unas croquetas caseras, hasta patatas con carne y salsa ranchera gratinadas con mozzarella o torreznos de Soria . También hay espacio para recetas más versátiles y contemporáneas, como el pan bao con pringá o el wok de noodles , con verduras, pollo o gambas, además de ensaladas y revueltos. Para los amantes de la carne encontramos presa ibérica, abanico ibérico con verduras y patatas gajos o churrasco de pollo, entre otras opciones. Y para completar la carta nada como unos clásicos calamares fritos , una tapa de adobillo o un plato de bacalao a la riojana . Uno de los grandes atractivos de este restaurante no está solo en lo que se sirve en el plato, sino en el entorno que lo rodea. Comer en El Tren es hacerlo en un espacio cargado de significado, donde cada rincón recuerda el pasado ferroviario de Cabra. La recuperación de este edificio histórico no solo ha permitido conservar parte del patrimonio local , sino también darle una nueva vida ligada a la gastronomía. Una forma de reinterpretar el pasado sin perder su esencia.