Comprar moda 'online' sin disparar emisiones: lo que demuestra el modelo omnicanal de Tendam
2026-02-25 - 06:23
Comprar moda online ya forma parte de nuestro día a día. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes del impacto ambiental que tiene cada decisión que tomamos: optar por la entrega a domicilio o por la recogida en tienda, devolver un producto por mensajería o acercarnos andando... Elecciones aparentemente pequeñas que, según los expertos, pueden tener un efecto directo y significativo en la huella de carbono de cada compra. Consumer Carbon Footprint of Fashion E-Commerce, un reciente estudio de la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología (UDIT) de Madrid, pone en cuestión la idea de que el ecommerce puramente online sea siempre la alternativa más sostenible. Y aquí es donde el modelo omnicanal, que combina puntos de venta físicos y digitales, se convierte en un factor clave para reducir la huella de carbono. Marcas como Springfield, filial de Tendam, apuestan por este modelo con tiendas situadas en centros comerciales. Aprovechar estas tiendas para recoger o devolver pedidos puede reducir las emisiones, uno de los grandes retos ambientales del comercio electrónico. ‘Ecommerce’ y huella de carbono El estudio realizado por la UDIT analiza más de 3.000 encuestas presenciales a clientes de las marcas del grupo Tendam (Women'secret, Springfield, Cortefiel, Pedro del Hierro, Hoss Intropia, Slowlove, High Spirits, Dash and Stars, OOTO, HI&BYE, MILANO y la cadena de outlet FIFTY) en 11 ciudades españolas, y compara el impacto ambiental de los distintos modelos de comercio en el sector de la moda, desde la logística hasta los hábitos de movilidad de los consumidores. El análisis demuestra que el modelo ominicanal de Tendam (basado en la recogida y devolución en tienda) es mucho más sostenible que la entrega a domicilio de los pure buyers (operadores puramente online). En concreto, los datos obtenidos a través del estudio concluyen que este modelo logra reducir entre un 73% y un 87% las emisiones de CO2 en comparación con los estándares del comercio online. Mientras que una entrega a domicilio estándar genera entre 1.500 y 3.000 gramos de CO2, los servicios de recogida o devolución en tienda del modelo omnicanal del grupo Tendam rondan los 400 gramos, una cifra notablemente inferior a las cantidades que se registran en los modelos de entrega a domicilio de los competidores digitales. Springfield y las tiendas urbanas en la descarbonización En el caso de Springfield, el factor determinante está en las tiendas urbanas, situadas a pie de calle y distribuidas por barrios y zonas céntricas. Estas tiendas no solo funcionan como puntos de venta, sino como nodos logísticos de baja emisión dentro de la ciudad. Los ciudadanos pueden llegar caminando hasta ellas, lo cual ayuda a reducir sustancialmente las emisiones de carbono. Según el estudio, cuando la tienda está situada a pie de calle, la huella de carbono por pedido puede reducirse hasta los 145 g de CO2, frente a los 500 g que se registran en establecimientos ubicados en centros comerciales. La clave está en el acceso peatonal, que facilita desplazamientos sin emisiones. Las tiendas Springfield que se encuentren en calle sirven de nodo logístico que bajan emisiones Además, el tamaño de la ciudad influye en las emisiones: en grandes núcleos urbanos como Barcelona o Madrid —donde Springfield está presente—, la huella de CO2 se sitúa en torno a 190 g por servicio, aproximadamente un tercio menos que en ciudades medianas o pequeñas. En estas últimas, Springfield se ubica en centros comerciales, bien conectados y con servicios públicos que permite un acceso cómodo para lo clientes. Por lo tanto, la proximidad a las tiendas urbanas y la facilidad de acceso a los Centros Comerciales es un factor clave la para reducir de emisiones. Devolver en tienda y otros hábitos que sí importan Acudir andando a recoger un pedido online permite reducir las emisiones asociadas al transporte. De hecho, en las grandes ciudades, el 51,5% de los clientes ya opta por esta alternativa. A ello se suma el llamado viaje multipropósito (trip chaining): un alto porcentaje de usuarios aprovecha la recogida o la devolución para realizar otras gestiones, lo que reduce el impacto ambiental del desplazamiento. A diferencia del reparto a domicilio —un trayecto exclusivo para una sola entrega—, este tipo de desplazamientos permite optimizar movimientos que de la rutina diaria. Además, las devoluciones se han convertido en un punto crítico para la huella de carbono en la moda online. Devolver en tienda, no es solo más cómodo para los clientes, sino más sostenible. El estudio revela que hay una diferencia clara entre modelos: las marcas que realizan esta gestión únicamente a través de internet acaban destruyendo o reciclando de manera poco eficiente entre el 22% y el 46% de las devoluciones. Sin embargo, en el modelo omnicanal de Tendam, las prendas devueltas se reincorporan directamente en el stock para su venta, evitando transporte adicional y emisiones innecesarias. En Tendam, las prendas devueltas en tienda permanecen en el propio establecimiento y se reincorporan al stock para su reventa En este sentido, la capilaridad de la red comercial resulta clave: contar con tiendas tanto en el centro de las ciudades como en centros comerciales facilita que el cliente tenga siempre un punto cercano donde recoger o devolver sus pedidos. En el modelo omnicanal de Tendam, estas devoluciones permanecen en la propia tienda y se reincorporan a su stock para la reventa, evitando nuevos transportes. Esto permite reducir emisiones no solo en los desplazamientos del consumidor, sino también en la logística asociada a envíos y devoluciones, un impacto que muchas veces pasa desapercibido. De este modo, el modelo demuestra que un ecommerce más sostenible es posible