Con un presupuesto irrisorio y en México: así filmó Buñuel la mejor adaptación de 'Cumbres Borrascosas' de la historia
2026-02-14 - 19:25
Emily Brontë murió a los 30 años. Dejaba algunas poesías y una novela que crítica y público no recibieron especialmente bien. Les desconcertaba su tono y técnica. No encajaba con “la mayor historia de amor jamás contada”, tal y como ha definido su versión de dicha novela Emerald Fennell en el tráiler de Cumbres Borrascosas, que se estrena este 13 de febrero en los cines de España. Quienes hayan leído Cumbres Borrascosas arquearán una ceja ante la promesa de que la adaptación de Fennell pretende ser “la Titanic de su generación”. Precisamente, lo que la hizo antipática a los lectores de su tiempo fue la turbiedad y la perversidad de los protagonistas de Brontë. Características que únicamente figuran en una versión cinematográfica de Cumbres borrascosas, la que filmó en México Luis Buñuel bajo el título Abismos de pasión, disponible en Filmin. ¿Por qué la 'Cumbres Borrascosas' de Buñuel es la más fiel? No deja de ser paradigmático que el más autor de cuantos han adaptado la novela de Brontë fuese, también, el más respetuoso con su enfoque. Quizá porque las sombras de la británica se solapaban con las de Buñuel. Abismos de pasión es, además, la que contaba con menos recursos, lejos del consuelo económico de Hollywood que resguardó a William Wyler en la suya. También, la que se filmó con mayor premura: en un mismo año, Buñuel estrenó en México Él, uno de sus títulos más prodigiosos y aplaudida, entre otros, por Quentin Tarantino; El bruto y la propia Abismos de pasión. El de Calanda siempre había sido un cineasta eficaz: rodaba en poco tiempo, no desperdiciaba tomas y rara vez sus productores se arrepentían del resultado. Con todo, el presupuesto de Abismos de pasión otorgado por la extinta Tepeyac (que apenas duró una década y existió casi por y para Buñuel) era exiguo. De todo el reparto, el nombre más destacable era el de Jorge Mistral, excelente actor español con proyección internacional (llegó a filmar con Sophia Loren) que compartió trágico destino con, casualmente, Pedro Armendáriz, el protagonista de El bruto, rodada a la par que Abismos de pasión: al saberse heridos de muerte por un cáncer, ambos actores se suicidaron de un disparo. Los dos, aunque en tiempos diferentes, tenían la misma edad cuando pusieron el cañón de una pistola contra su frente: 51 años. Siempre denostado como alimenticio o como demostración de supervivencia, el periodo mexicano de Buñuel ha sido recientemente defendido por Miguel Marías en su ensayo Otro Luis Buñuel, publicado por Athenaica y en el que también se elogia el espíritu brontiano de Cumbres Borrascosas. Algo que podría parecer una celebración absurda pero que, dadas las versiones de la novela, convierte Abismos de pasión en una anomalía, ya que es quizá la única película que Emily Brontë podría ver sintiéndose reconocida.