Condenado a seis años de prisión por intentar disparar a un policía en el Metro
2026-02-26 - 12:13
Un hombre ha sido condenado a seis años de prisión por intentar matar a un agente de la Policía Nacional durante una intervención en la estación de Gran Vía del Metro de Madrid a finales de 2024. El procesado ha aceptado la pena por un delito de homicidio agravado en grado de tentativa tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía, que inicialmente solicitaba 10 años de cárcel. La Audiencia Provincial de Madrid iba a celebrar este jueves el juicio contra el acusado, un ciudadano chileno que quitó la pistola al policía para dispararle en la estación del suburbano, pero no lo consiguió porque el arma tenía el seguro puesto. No obstante, el hombre ha admitido los hechos y llegado a un acuerdo de conformidad con el fiscal y la acusación particular. El representante del Ministerio Público solicitaba 10 años de prisión por un delito de homicidio agravado por atentado en grado de tentativa, pero la condena se ha rebajado a seis años de cárcel con la expulsión a su país a los dos años de cumplir la pena, ya que se encontraba en España en situación irregular. Los hechos ocurrieron sobre las 17.00 horas del 30 de diciembre de 2024 en el Metro madrileño. Dos agentes de paisano se aproximaron al procesado y a otro individuo para identificarles y realizarles un registro, en el marco de labores de prevención de la delincuencia. De acuerdo con la acusación, el procesado reaccionó con gran agresividad y comenzó a gritar a los viajeros que los agentes intentaban robarle, generando confusión y facilitando la huida del otro hombre que lo acompañaba. Durante el forcejeo con uno de los policías, el acusado presuntamente logró apoderarse de su arma reglamentaria, una pistola HK USP Compact, y llegó a encañonarlo. La Fiscalía sostiene que el acusado intentó disparar al agente en dos ocasiones, apuntando a zonas vitales como el tórax y el abdomen. El arma no llegó a dispararse porque tenía activado el seguro manual. Tras intentar cargar la pistola sin éxito, el agente consiguió finalmente reducirlo con ayuda de vigilantes de seguridad y de su compañero. Como consecuencia del forcejeo, el policía sufrió una contusión en la rodilla izquierda y un esguince de tobillo derecho, lesiones que tardaron cinco días en curar y no dejaron secuelas.