Condenan al Hospital de Barcelona por la muerte de un paciente en 2021 tras infectarse en una operación
2026-03-24 - 18:40
Un juzgado de Barcelona ha condenado al Hospital de Barcelona, situado en la avenida Diagonal, por una negligencia médica que provocó la muerte de un paciente de 77 años en noviembre de 2021, tras someterse a dos intervenciones abdominales. La magistrada concluye que la segunda operación, destinada a tratar una peritonitis —un tipo de infección—, se realizó tarde y resultó clave en el fallecimiento. El hombre ingresó el 26 de octubre en el hospital para ser operado de un aneurisma de aorta abdominal. La intervención se llevó a cabo el 30 de octubre y el hombre murió el 25 de noviembre a causa de un shock séptico grave provocado durante la operación. La segunda intervención, el 14 de noviembre, no se realizó a tiempo, según la sentencia. El centro alega que tenía patologías previas El hospital alega que el hombre ya tenía varias patologías previas, como colesterol, soplo cardíaco con estenosis aórtica moderada y crisis de dolor torácico ante esfuerzos moderados por una cardiopatía isquémica. La sentencia, sin embargo, afirma que no tenía ninguna complicación grave. La sentencia explica que la primera intervención, en la que se le colocó un "bypass" aórtico bifemoral, fue correcta y sin complicaciones. Sin embargo, la mala praxis médica, según la familia y la sentencia, comenzó a partir del traslado de la UCI a la planta de hospitalización el 2 de noviembre. El hombre empezó a tener náuseas y vómitos y los intestinos no funcionaban, por lo que se le colocó una sonda nasogástrica para evacuar el contenido digestivo. El 7 de noviembre se le retiró la sonda, pero al día siguiente se la volvieron a colocar. Entre el 10 y el 12 de noviembre tuvo un aumento desmesurado de leucocitos y le administraron antibióticos. Le detectaron una perforación intestinal y se programó una intervención la noche del 13 de noviembre para practicarle una colostomía. No obstante, se aplazó hasta la mañana del domingo 14 por la urgencia sobrevenida de otro paciente, tras comprobar que el primer paciente estaba "hemodinámicamente estable" y que la familia lo aceptaba. Es aquí donde el perito de la familia determina que se tardó demasiado en operar al hombre, mientras que los peritos del hospital sostienen que este retraso no causó la muerte. Una infección de la prótesis La evolución tras la segunda operación fue favorable, según el hospital, y desde el 22 de noviembre no aparecían signos de infección, aunque se le siguieron administrando antibióticos. No obstante, a partir del 24 de noviembre se detectó un rápido empeoramiento hemodinámico, que le causó la muerte al día siguiente a las 6 de la mañana por una infección de la prótesis de la aorta ilíaca. Según los médicos del hospital, esta complicación era poco previsible, pero admiten que solo le administraron tratamiento farmacológico y no volvieron a operarlo porque estaba demasiado inestable. La magistrada concluye que la mala praxis médica se cometió sobre todo al no decidir operar de urgencia por segunda vez, pese a haberse detectado la peritonitis.