Copa Campeones, la liga de baloncesto en la que ganar es lo de menos: "Queremos que se sientan incluidos"
2026-01-28 - 06:10
El pasado 17 de enero de 2026 tuvo lugar en L'Alquería del Basket en Valencia la primera de las tres jornadas que dan forma la primera temporada de la Copa Campeones, la liga de clubes de baloncesto de la ACB para personas con discapacidad intelectual. De momento, esta ‘miniliga’, en la que participan los 18 clubes de la ACB, solo cuenta con tres citas en las que participan seis clubes cada vez, pero la idea es que se vayan ampliando jornadas, “esta primera temporada van a participar poquito, una vez cada uno, pero lo importante es que estas personas tengan su espacio en los equipos en el día a día”, cuenta Noelia Blanes, del área institucional y de protocolo de ACB. La Copa Campeones -cuyo nombre es una mezcla entre la película de Javier Fesser y Copa del Rey de baloncesto- es una de los primeros proyectos de la Fundación ACB, que ya en 2019 empezó a barajar la posibilidad de apoyar el baloncesto para personas con discapacidad intelectual, “empezamos haciendo campañas contra el bullying, pero, a la hora de pensar en proyectos para la Fundación, enseguida nos vino a la cabeza el tema de la discapacidad intelectual porque tiene mucho que ver con el ADN del baloncesto, los valores de compañerismo, y como punto de inclusión social”, explica. La idea empezó a materializarse hace dos años, cuando hablaron con todos los clubes, que recibieron muy bien la iniciativa; y se hizo realidad el pasado día 17 de enero, cuando los seis primeros equipos saltaron por primera vez a la cancha, “fue una maravilla, todo el mundo se volcó, quisieron estar presentes las plantillas de los primeros equipos, fueron de despedirlos antes de dejar sus ciudades, muchas familias viajaron hasta valencia para acompañarles... El nivel de humanidad que se vivió ese primer fin de semana fue una maravilla”. Visibilizar la discapacidad intelectual La parte humana es precisamente la que quieren que prevalezca por encima de todo, por eso, en esta competición, competir es lo de menos, “es una excusa, porque todos ganan. No hay campeón como tal, ni subcampeón y se les premia a todos por igual por su superación, por su participación”. Y es que el objetivo de la Copa Campeones, más allá del deporte, es la inclusión, “visibilizar la discapacidad intelectual, quitar el estigma de que no pueden jugar al baloncesto porque es un deporte difícil, y siempre primar valores como la diversión, el compañerismo, que vivan experiencias, fomentar su autonomía... la competición es un plus, un extra...” Por eso, en la Copa campeones tiene cabida todo el mundo, los equipos son mixtos y juegan personas de todas las edades, “desde los 16-18 hasta más de 60 que tiene alguno. Queremos demostrar que el baloncesto también es para ellos, porque a la vista está que son capaces de jugar al baloncesto como cualquier otra persona. De hecho, les ofrecemos adaptar las reglas si lo necesitan y el primer fin de semana de competición nos dijeron que no, que querían hacerlo con las reglas de siempre. Y así lo hicimos, nos adaptamos a lo que ellos quieran”, aseguran. Historias que podrán verse en un documental Detrás de cada club, de cada equipo, de cada partido, y, sobre todo, más allá de la discapacidad, en la Copa Campeones hay personas, personas con historias que desde la Fundación ACB también quieren contar, hacer visibles a través de un documental. Historias como la de un chico del Juventut que se desplaza de Castelldefels hasta Badalona dos días a la semana para entrenar y después a jugar, o la de otro jugador al que, antes de cada partido, tienen que cantarle entre todos el Cumpleaños feliz para que se relaje, “nos contaron que debe tener ya como 700 años de tantas veces que le han cantado”, bromea Noelia, “pero más allá de la anécdota, la realidad es que muchos vienen de familias desestructuradas que encuentran en este deporte una rutina, un orden, hay chicos tutorizados... todo eso queremos que sea visible”. Este año, esta realidad se hará visible a través de las tres jornadas de la Copa Campeones, pero esperan que el año que viene el número de jornadas aumente, “la idea es ir ampliando el número para que pudieran competir al menos una vez al mes, que sea una liga de ida y vuelta y hacer una fase final, que este año por tiempo no nos ha dado tiempo, pero queremos ir creciendo”. Como es de reciente creación y es la gran apuesta de la Fundación, van a poner todo su esfuerzo en hacer esta liga cada vez más grande, para lo que cuentan con marcas colaboradoras, que además tienen en su responsabilidad social corporativa acciones dedicadas a la inclusión de las personas con discapacidad, “la idea es darle continuidad y ampliarla, y más con la respuesta que hemos tenido. Pero lo que queremos, sobre todo, es que los jugadores se lo pasen bien, se sientan incluidos, aceptados... y mostrar a la gente que, a pesar de las limitaciones, pueden tener pueden tener una vida plena... y que el baloncesto es una herramienta de cohesión social perfecta para ello”. Las próximas citas de la Copa Campeones están a la vuelta de la esquina: del 13 al 15 de marzo en el Nou Congost de Manresa y del 8 al 10 de mayo en el Bilbao Arena.