Corina Cuenca, maestra infantil: «Montessori es una filosofía educativa, no una estrategia de marketing»
2026-03-17 - 07:13
El método Montessori ha salido de las aulas y se ha hecho un hueco en el mundo de las marcas. Esta reconocida filosofía educativa fundada por la italiana María Montessori es un reclamo efectivo para la venta de juguetes . Este fenómeno se detecta especialmente con artículos de madera y colores nuestros , como el beige. Las redes sociales aseguran que estas características los hacen preferibles a otros por su textura, peso y durabilidad sensorial. Este discurso tiene sus adeptos y sus detractores. Corina Cuenca es una maestra de educación infantil, trata con niños de 0 a 6 años. Se apoya en su formación y experiencia para criticar esta deriva comercial que está viviendo el método Montessori. Declara que «se nos ha ido de las manos». Recordemos que el método Montessori es un enfoque educativo centrado en el niño, que fomenta su independencia, una libertad con límites y el respeto por el desarrollo natural. Se basa en el autoaprendizaje en un ambiente preparado, con materiales didácticos específicos y grupos de edades mixtas. Se fundó en 1907, cuando la educación en Occidente se caracterizaba por el silencio impuesto y la repetición pasiva. Ganó popularidad en su originaria Roma, luego en Estados Unidos e India, hasta renovar las aulas de decenas de países en todo el mundo, incluido España. Es una de las pedagogías más influyentes en la educación del siglo XXI, aunque, afirma la educadora, que debe volver a su lugar. «Que la saquen del escaparate y que vuelva como lo que es, una filosofía educativa, no una estrategia de venta», defiende en un vídeo de sus redes sociales. Su principal preocupación es la etiquetación aleatoria de los juguetes con el apellido de la italiana. «¿Sabías que María Montessori no ha diseñado todos los juguetes de madera que ves por internet?». Esta percepción llega a juguetes, mobiliario de aulas y cualquier objeto que se le regale a un niño pequeño de forma inocente. «Si una estantería es baja, Montessori. Si el niño toca algo de madera, su mano se vuelve Montessori. Si un juguete no tiene colores chillones, es un juguete Montessori. Basta ya». «El tema Montessori se nos ha ido de las manos y mira que yo lo respeto y me gusta y estoy de acuerdo, pero hasta ahí ya», declara. Corina Cuenca recuerda que «cuando algo se vuelve una moda, se pierde el mensaje» y es lo que estaría pasando con el método italiano. Dirige una llamada a padres y profesores: «Nos quedamos con la superficialidad, los colores neutros, la madera, las imágenes de Pinterest y se nos escapa lo más importante, que Montessori no iba de comprar, iba de comprender, de acompañar y de confiar en los procesos». Se imagina cómo vería María Montessori -que murió en 1952- esta deriva comercial de su pedagogía: «Pero si yo lo que quería era que los niños fueran autónomos, no que os arruinarais comprando bandejas, estanterías y juguetes inspirados en cosas que no inventé». Con algo de humor la profesora añade que la italiana «no sabía ni que había tantos tonos de beige».