Cortar las uñas al perro: el pequeño gesto que da más miedo que una vacuna
2026-03-05 - 07:03
Podría ser la escena inicial de una película de suspense, de terror o gore, al gusto: el perro detecta el cortaúñas, tú sudas frío y, en algún punto, alguien acaba cuestionándose sus decisiones vitales. No ayuda que a la mayoría de los perros no les guste nada que les manipulen las patas, ni que exista ese recuerdo traumático de la vez que cortamos “un poquito de más” y apareció la sangre. Ahí nace el pánico. Y la frase “yo no vuelvo a hacer esto, que se encargue el veterinario”. La mala noticia es que en la clínica tampoco es precisamente una fiesta. Y la buena, que no estás exagerando ni dramatizando sin motivo. La ciencia está de tu parte. Un estudio reciente recoge que el corte de uñas es una de las maniobras más frecuentes en veterinaria, y también una de las que más miedo, ansiedad y estrés genera, tanto en los animales como en quienes la realizan. No es manía, cortar uñas estresa mucho Según una encuesta realizada a personal veterinario en Australia, la mayoría de perros muestran signos claros de miedo, ansiedad y estrés durante el corte de uñas. En concreto, más del 70% de los perros evaluados presentaban niveles moderados o altos de estrés durante el procedimiento. Pero no hablamos solo de gestos de incomodidad, hablamos de tensión corporal, intentos de huida, rigidez, vocalizaciones y, en los casos más intensos, reacciones defensivas. Lo suficiente como para que casi el 80% de veterinarios y auxiliares veterinarios encuestados reconociera haberse lesionado alguna vez mientras cortaba uñas y haber recibido mordiscos, arañazos o golpes. El combo completo. Hay un dato tan interesante como revelador, y es que los profesionales que reconocían tener una actitud negativa hacia esta tarea eran hasta cinco veces más propensos a salir heridos. Traducido quiere decir que cuando nadie quiere estar ahí, se nota. Cuando insistir no es la mejor idea Uno de los puntos más incómodos del estudio es que muchos profesionales reconocen haber sentido presión por parte de los titulares para seguir adelante con el corte de uñas incluso cuando no era estrictamente necesario o cuando el animal estaba visiblemente muy estresado. El resultado es que el corte de uñas acaba siendo una experiencia negativa y basta una sola mala vivencia para que el perro aprenda que cada visita a la clínica puede acabar así. Otra mala noticia: sí, el corte de uñas es necesario Todo esto no significa que cortar las uñas sea opcional, al contrario. Las uñas demasiado largas pueden causar dolor, alterar la forma de pisar, provocar lesiones, infecciones e incluso problemas de movilidad. Un macroestudio del Royal Veterinary College de Londres publicado en el 2025, basado en datos de más de dos millones de perros en Reino Unido, confirma que las uñas demasiado largas son uno de los problemas más frecuentes en la clínica diaria. De hecho, el corte de uñas fue el motivo principal de la visita veterinaria en casi seis de cada diez casos analizados. No todos desgastan igual Los datos del estudio del RVC muestran que algunas razas acuden con más frecuencia a consulta por problemas de uñas. Encabezan la lista los chihuahuas, los beagles, los galgos y los carlinos. También los perros pequeños, los braquicéfalos y las razas con patas cortas o conformaciones especiales tienen más riesgo de necesitar cortes frecuentes. La edad, por su parte, también influye y los perros jóvenes, especialmente entre uno y dos años, aparecen con más frecuencia en estos registros. Y el peso también cuenta, los perros pequeños desgastan menos las uñas de forma natural que los grandes. ¿Hay forma de hacerlo mejor? La buena noticia es que hay mucho margen de mejora. El personal veterinario identifica varias estrategias eficaces para reducir el estrés durante el corte de uñas, como son el manejo suave, utilizar premios, practicar una desensibilización progresiva y, cuando hace falta, apoyo farmacológico previo a la visita. Los tranquilizantes administrados antes de acudir a la clínica y, en algunos casos, la sedación, reducen de forma significativa el miedo y la ansiedad. Y hay otra clave importante en la formación. El estudio veterinario subraya que el corte de uñas es una tarea infravalorada, pero muy compleja, y que una mejor formación en aprendizaje animal y manejo sin miedo durante la carrera universitaria marcaría una gran diferencia a la hora de practicarlo en la vida laboral. Referencias: Epidemiology and clinical management of nail clipping in dogs under UK primary veterinary care. L. A. Ahmed et al. Journal of Small Animal Practice (2025) “One of the Hardest Things I Have to Do in the Clinic”: A Survey of Veterinary Team Members’ Knowledge, Attitudes, and Practices Regarding Nail Clipping. Anneshelly Chen et al. Veterinary Sciences (2026)