Crítica de 'Dos fiscales' (***): Fábula sobre el paraíso soviético
2026-03-26 - 19:20
El bielorruso Sergei Loznitsa presentó en el último Festival de Cannes esta fábula política en la Unión Soviética durante la ferocidad del estalinismo, y se centra en un joven fiscal al que le llega en un papel escrito con sangre la llamada de socorro de un preso político encerrado y torturado en una mugrienta cárcel de una región perdida y en manos del NKVD (luego KGB). Loznitsa no tiene la más mínima intención piadosa en su retrato, ni por la historia que cuenta ni por el modo que tiene de contarlo. Sigue a su protagonista hasta la cárcel y su cámara elocuente nos habla de lo retorcido de sus pasillos, la variedad y ruido de sus múltiples cerrojos, la absurda y rutinaria coreografía de escaleras, puertas y vigilancias, la odiosa y fría vida de los sádicos carceleros y, por supuesto, la kafkiana y atroz situación de sus condenados. Arranca la película con un preso al que obligan a quemar miles de cartas de los detenidos en las que solicitan una explicación al 'papá Stalin' y la injusticia de su prisión. Una se escapa de la quema y es la que le llega al joven fiscal, un bolchevique convencido y con ese punto de integridad que lo hace peligroso. Ni el argumento ni su desarrollo sorprenden (algo tiene oído el mundo sobre eso), pero sí sorprende la magnífica forma en que el director lo pone en escena, con largos y funcionariales recorridos, con los tonos apagados y sepias de un régimen diabólico y con unos personajes impunes y siniestros, pero diestros en la coz y el martillo. El protagonista, Aleksandr Kuznetsov , tiene en su cara 'la alegría' del régimen y trasmite bien sus perplejidades y lo escurridizo de su empresa de señalar la mosca negra en la nata. El giro de su desenlace tiene el golpe de imán adecuado para salir de la fábula y tentarse la ropa.